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Archivos por mes: diciembre2014

Obesidad y cáncer, una relación muy estrecha

El 30% de los fallecimientos se puede evitar con un estilo de vida saludable.

obesidad

Por: Muñoz. Madrid

Los números hablan por sí solos y los especialistas dan la voz de alarma: el exceso de peso está implicado entre el 15 y el 20 por ciento de las muertes por cáncer. De hecho, el 30 por ciento de esos fallecimientos se podrían evitar con hábitos de vida saludable. Así se puso de manifiesto en el Día de la Lucha contra la Obesidad en España con el lema «Prevenir la obesidad previene el cáncer». Organizada por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la efeméride coincide con una extensa revisión científica que vincula de forma directa dos problemas de salud pública de elevadas proporciones: el sobrepeso y/u obesidad y el cáncer. Los efectos de la comorbilidad son manifiestos y urge poner freno a la epidemia del siglo XXI porque, según las sociedades científicas implicadas, «en una década su influencia será superior a los efectos del tabaco».

Peor pronóstico

El exceso de peso en el momento del diagnóstico se ha relacionado también con un peor pronóstico. Por ejemplo, en el cáncer de mama diagnosticado antes de la menopausia, las mujeres obesas presentan un incremento de la mortalidad del 75 por ciento en comparación con las mujeres con un peso normal en el momento del diagnóstico. Y en los hombres, la obesidad puede ser un factor de riesgo asociado a un tipo de cáncer de próstata más agresivo, y con mayor probabilidad de tener una enfermedad más extendida en el momento del diagnóstico. «Los datos disponibles apuntan a que la obesidad es un factor de peor pronóstico también en otros tipos de neoplasias, e incluso que cuando una persona ha superado con éxito una primera enfermedad neoplásica, al ser obesa, tiene mayor número de probabilidades no sólo de recidivar, sino también de desarrollar un segundo proceso neoformativo en una localización distinta a la primera”, apunta el doctor Pedro Pérez Segura, coordinador del Grupo de Trabajo SEOM de Prevención y Diagnóstico Precoz.

A juicio de los especialistas de la Seedo y SEOM «aún queda mucho por investigar en la relación entre dieta y cáncer, pero es un hecho probado que determinados nutrientes funcionan de escudo protector contra numerosas enfermedades oncológicas y otros, sin embargo, favorecen su desarrollo o dificultan su tratamiento».

Medidas

De forma general, puede aconsejarse la reducción en el consumo de carnes rojas y el incremento de fibra cereal (productos integrales). Asimismo, debería incrementarse la ingesta de alimentos con capacidad antioxidante, como las verduras de hoja (coles, brócoli), las verduras y frutas anaranjadas y rojas (tomates, zanahorias, albaricoques, melocotones, frutos del bosque y granada) y otros como el ajo, la cebolla, el puerro, las especias y hierbas aromáticas, té, vino, uvas, frutos secos, aceite de oliva virgen, etc. En suma, alimentos que conforman el patrón alimentario de la Dieta Mediterránea que, según fuentes del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam), «podría reducir hasta un 30 por ciento el riesgo de desarrollar cáncer de mama».

«Lo que están todavía por descubrir cuáles son los mecanismos que intervienen en el incremento del riesgo de cáncer de personas obesas», según explica Manuel Puig Domingo, presidente de la SEEN, a la vez que indica que «uno de ellos podrían ser fenómenos de tipo epigenético, esto es, modificaciones de genes importantes en el desarrollo de cáncer, que podrían conducir a una mayor actividad de los mismos y a una mayor frecuencia y agresividad de dichos cánceres». La figura del profesional de la alimentación cobra un especial relevancia a la hora de ayudar a la población a mantener unos correctos hábitos alimentarios. Precisamente, con motivo del primer Día Mundial del Dietista-Nutricionista, la presidenta del consejo general, Alma Palau afirma que «una alimentación saludable, ejercicio físico y vida sin tabaco, son la combinación perfecta para prevenir hasta un 70 por ciento de la aparición de los casos de cáncer».

Durante la enfermedad

Tan importante es la alimentación para prevenir el cáncer como para sobrellevar la enfermedad. En este sentido, Patricia Sorribes, jefe de la Unidad de Nutrición y Dietética en el Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón, asegura que «realmente no existe ningún alimento, ninguna dieta, ningún suplemento ni ninguna hierba que cure el cáncer. Son todo terapias que pueden complementar la terapia convencional, y ayudar a paliar los efectos adversos del propio tratamiento, pero no los curan nunca». Con todo, Sorribes asegura que «la alimentación y el soporte nutricional en estos casos es básica, porque los efectos secundarios de la quimioterapia van a alterar enormemente las necesidades energéticas del paciente, al igual que las necesidades de proteínas, lípidos y vitaminas».

La alimentación puede ser un factor de riesgo o de prevención, pero no tiene la capacidad para producir cáncer ni para curarlo. De momento, la evidencia científica al respecto señala que el consumo de bebidas alcohólicas, carnes rojas y procesadas, fast-food, sazonados con mucha sal, quemados o ligeramente carbonizados, el aceite de la freidora muy usado pueden incrementar el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer. Lo mismo sucede con un estilo de vida sedentario con ausencia de actividad física y un patrón de alimentación muy energético y un alto consumo de azúcares.

Fuente: www.larazon.es

Diabetes: no solo es genética sino por estrés y malos hábitos

Riesgo. El excesivo consumo de comida chatarra, dulces y el estrés son factores que pueden desencadenar esta enfermedad que ataca las células e inhibe el correcto funcionamiento de los órganos. Especialistas recomiendan hábitos alimenticios saludables y la práctica de actividad física constante para prevenirla.

Por: Jonathan Bárcena Carpio.

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Todas las mañanas Dorian Segura Álvarez cogía una taza y se preparaba un café bien cargado endulzado con cinco cucharadas de azúcar. Él no sabía que la diabetes se iba apoderando de su organismo silenciosamente.

Hace dos meses, Dorian, de 67 años de edad, tenía que someterse a una operación por una hernia lumbar. Cuando  le hicieron los exámenes pre-operatorios recién se enteró que padecía de exceso de azúcar en la sangre.”Los médicos me dijeron que la glucosa en mi sangre estaba muy elevada, desde ese instante mi vida cambió”, recuerda.

Cambió los caramelos que solía comer por frutas y verduras. Ahora el 50 % de lo que come durante el día se reparte entre zanahorias, lechugas, tomates y otras verduras, mientras que la mitad restante está balanceada entre arroz, papa y pedazos pequeños de carne, básicamente de pescado.

“Al principio fue difícil adaptarse al cambio, ahora he eliminado de mis hábitos alimenticios todo lo que contiene grasa”, cuenta.

¿qué es la diabetes?

Julio Farfán Aspilcueta, médico endocrinólogo, explica que la diabetes es una enfermedad sin cura. El páncreas deja de fabricar la cantidad suficiente de insulina que necesitan las células para alimentarse o en su defecto la calidad de esta hormona baja y comienzan los problemas.

“La diabetes se produce por el cambio de nivel de vida del paciente, está sometido a estrés, ingiere comida chatarra, no hace actividad física y comienza a subir de peso desmedidamente (obesidad)”, dice el especialista.

Agrega que todo lo que comemos se convierte en glucosa. En un paciente diabético la cantidad de azúcar permanece elevada (más de 126 miligramos por mililitro de sangre) por lo que las células no se alimentan correctamente. Esto provoca que los órganos tengan un mal funcionamiento y sin el debido cuidado el paciente puede morir.

“Tener niveles altos de glucosa produce un proceso inflamatorio en la parte interna de las arterias, por lo que se pegan los colesteroles y no permiten el paso de la sangre, es por eso que no cicatrizan las heridas y hasta se origina gangrenas”, dice.

El nivel de vida de las personas hizo que la diabetes en los últimos años se presente con mayor frecuencia. De cada 10 personas 4 son diagnosticados con este mal.

“En el mundo, cada año aproximadamente mueren cuatro millones de pacientes por diabetes. En Latinoamérica se presentan tres millones de decesos”, dice el médico.

Recomendación

Para una persona que tiene antecedentes familiares de diabetes es recomendable que no suba de peso, tenga una alimentación saludable y haga actividad física constante. En cambio, si ya se padece del mal, los pacientes deben hacer un control mensual o diario si es el caso, además de realizar deporte y comer sano.

Fuente: www.larepublica.pe

El ejercicio físico disminuye los valores de glucemia en diabéticos y favorece el control de la enfermedad

La práctica de deporte en diabéticos disminuye los valores de glucemia y favorece el control de la enfermedad, según ha asegurado Manuel Gallardo, endocrinólogo del Hospital Virgen de la Torre de Madrid y miembro del Grupo de Trabajo de Diabetes Mellitus de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

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El experto se ha pronunciado así con motivo de la presentación del documento ‘Consejos para el Deportista con Diabetes Mellitus’ y de la celebración del Día Mundial de la Diabetes. Este documento ha sido elaborado por este Grupo de Trabajo en el marco de la celebración de la ‘III Carrera y Caminata Popular por la Diabetes’.

“La puesta en marcha de estos consejos se debe a que va habiendo un mayor número de personas que presentan DM y practican no ya un simple ejercicio más o menos intenso, sino auténticos deportes con un nivel de exigencia alto, y estas personas se enfrentan a unos riesgos y situaciones totalmente diferentes a las que supone la vida ordinaria, con el tremendo reto de armonizar el control de su enfermedad con la práctica deportiva. Por tanto, no hay que poner barreras a estos pacientes, sino abrir nuevos horizontes para que puedan practicar cualquier deporte sin ninguna limitación añadida por presentar una DM”, ha argumentado.

Actualmente, se calcula que en torno al 14 por ciento de los españoles padecen diabetes, más del 90 por ciento de tipo 2, y se estima que casi la mitad de ellos están sin diagnosticar. Esta enfermedad conlleva un alto coste socio-sanitario, ya que entre el 20 por ciento y el 30 por ciento de las camas de los hospitales están ocupadas por personas con algún trastorno relacionado con la diabetes y que, entre ellas, el 6,3 por ciento y el 7,4 por ciento del gasto sanitario se destina a prevenirla y tratarla.

 Alimentación, análisis de glucemia y ajustes del tratamiento

Por otra parte, los expertos han recordado la necesidad de que los pacientes tomen una serie de medidas antes de practicar ejercicio. En concreto, en cuanto a la alimentación, el documento presentado incluye recomendaciones antes del ejercicio y durante, diferenciando el tipo de suplementos que deben ingerirse si el ejercicio dura menos de 60 minutos, entre 1 y 3 horas, o más de 3 horas. En cuanto a los autoanálisis de glucemia, también deben realizarse antes, durante y al terminar la actividad, así como los correspondientes ajustes de tratamiento.

En referencia a este último punto, el documento recoge que para los pacientes tratados con insulina, se aconseja que para deportes de corta duración se reduzca un 20-30 por ciento la insulina basal de las 12 horas posteriores, y para el deporte de intensidad ligera-moderada, de más de una hora de duración, el mismo porcentaje pero previo a su realización.

Finalmente, y en el caso de los pacientes que toman agentes hipoglucemiantes orales, deben al inicio de una actividad física programada a medio y largo plazo ajustar su tratamiento según grado de control; en el caso de que tengan un control muy estricto o riesgo alto de hipoglucemia, reducir la dosis del 50 por ciento al cien por cien; en el caso de que su control sea moderado, reducir la dosis del 25 por ciento al 50 por ciento; y en el caso de mal control, cambios mínimos o nulos.

Fuente: www.runandwalk.net

 

Medicina preventiva: 8 pruebas médicas para curarnos en salud

Muchos de nosotros sólo acudimos al médico cuando nos duele algo o no nos sentimos bien. Sin embargo, sería aconsejable que todos nos realizáramos una serie de chequeos anuales voluntarios con el fin de determinar nuestro estado general de salud y detectar posibles enfermedades de forma precoz.

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Analizamos las ocho pruebas médicas que la medicina preventiva aconseja hacerse una vez al año para que nos curemos en salud. Estos controles periódicos deberían ser nuestra ITV anual:

  1. Analítica básica: Los resultados de una analítica aportan al especialista información esencial de nuestro estado general de salud. Las pruebas rutinarias en personas sanas permiten iniciar un tratamiento de forma precoz en el caso de detectar niveles altos de glucosa, colesterol u otras grasas. En los hombres, a partir de los 45 años, la analítica básica incluye el PSA o marcador de próstata.

La doctora Marta Rodríguez de la Clínica Cima Sanitas de Barcelona nos explica la importancia de realizarse una analítica preventiva: “En pacientes sanos, se aconseja una analítica anual que incluya un hemograma, un perfil de bioquímica y un TSH (valoración de tiroides).

En la mujer, se sugiere realizar la analítica para detectar posibles anemias, que pueden ser secundarias a menstruaciones abundantes, en cuyo caso deberíamos suplementar con hierro”.

  1. Presión arterial: La hipertensión afecta a mil millones de personas en el mundo según la OMS, y sólo en Europa uno de cada tres adultos la padece con el consiguiente riesgo a sufrir cardiopatías o accidentes cerebrovasuculares.

Las revisiones ayudan a detectar posibles patologías que se pueden prevenir o tratar precozmente. Según la doctora Rodríguez, si el paciente está sano se aconseja realizar una medición de tensión dos veces al año, una en verano, cuando la tensión tiende a ser más baja, y otra en invierno.

  1. Perfil hormonal: Un análisis hormonal es una prueba importantísima para curarse en salud. “El análisis hormonal y de tiroides es la gran medicina preventiva con mayúsculas. Somos el resultado de un complejo entramado bioquímico. En el caso de las mujeres, es mucho más importante y se espera que el perfil hormonal femenino forme parte de cualquier revisión médica pronto. La prueba es muy sencilla. Basta extraer la sangre y los resultados los puede valorar un endocrino o el especialista de medicina general”, dice la especialista en Medicina y Cirugía Josefina Vicario.

La doctora recomienda repasar una vez al año los niveles de estradiol, la progesterona, la hormona foliculoestimulante, la leutenizante y la prolactina.

  1. Examen bucodental: Hay que acudir al dentista antes de que haya dolor, y es importantísimo realizarse limpiezas dentales de forma periódica, pues la placa que no se elimina de forma correcta puede acabar afectando de forma corrosiva a las encías y al hueso, que son el soporte de las piezas dentales. La salud dental española es aun muy inferior a la media europea, pues según los últimos datos de la Organización Colegial de Dentistas de España, el 93% de la población tiene caries, lo que revela una tendencia general a demorar la visita al dentista. “Si acudimos cada año al odontólogo se podrá detectar de manera temprana cualquier patología, ya sea una caries o un problema periodontal. La detección precoz, además de facilitar el tratamiento, implica menos molestias para el paciente”, explica el director médico de Vitaldent, Gustavo Camañas.
  2. Control respiratorio: Para prevenir enfermedades respiratorias como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) se recomienda revisar el aparato respiratorio cada uno o dos años realizando una espirometría. “Salvo la gasometría arterial, que se hace en pocas ocasiones, el resto de pruebas ni duelen ni son invasivas.

La más común es la espirometría, que consiste en medir el flujo de aire en los pulmones. Para llevarla a cabo, el paciente solo tiene que respirar dentro de una boquilla conectada a un espirómetro que registra los datos”, dice Santiago Carrizo Sierra, especialista en neumología.

  1. Examen visual: El test oftalmológico puede detectar importantes alteraciones oculares antes de que exista sintomatología apreciable y mejorar su pronóstico. La pérdida visual muy frecuentemente está asociada a enfermedades relacionadas con una edad avanzada, especialmente la degeneración macular y el glaucoma. En España, según el Libro Blanco de la Visión, sólo un 40% de la población se somete al examen visual de forma periódica, por lo que no es de extrañar que hayamos pasado de un porcentaje de la población que necesita corrección visual del 50,6% en el 2008 a un 53,4% en el 2012. Según la doctora Marta Pazos, del Institut de la Mácula i de la Retina del Hospital Quirón Teknon de Barcelona, “no hay que esperar a notar síntomas visuales o baja visión para ir al oftalmólogo”.
  2. Revisión dermatológica: El órgano más extenso de nuestra anatomía también requiere de revisiones periódicas. Como señala Cristina Núñez, dermatóloga de la Clínica de la Milagrosa de Madrid, deberíamos acudir una vez al año (o cada seis meses si tenemos la piel muy clara o muchos lunares) al dermatólogo para realizarnos un examen cutáneo y prevenir posibles lesiones.

Según la doctora, el método más avanzado de revisión consiste en revisar los lunares con un aparato que los amplifica diez veces. Lo más importante es que estas fotografías se archivan para comparar la evolución del lunar en un futuro.

  1. Revisión ginecológica: Todas las mujeres deberían hacer una visita anual obligada al ginecólogo, no obstante, según datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), una de cada cinco mujeres confiesa no haber acudido nunca. Miguel Ferrer Gispert, especialista en Obstetricia y Ginecología, explica las pruebas obligatorias del control ginecológico: ” Los controles ginecológicos deben empezar a realizarse a partir de los 18 años o en el momento del inicio de las relaciones sexuales.

La revisión completa ha de incluir cinco tipos de pruebas como mínimo en pacientes sin antecedentes: exploración mamaria, citología, coloposcopia, tacto vaginal bimanual y ecografía ginecológica transvaginal. […]. Aunque no se tengan antecedentes, a partir de los 40 años es importante realizar una mamografía al año”.

Por: Erika Galípolo

¿Qué pasa con un corazón que se infarta?

El tejido miocárdico tiene una reacción edematosa que hace que el tejido infartado duplique su volumen en pocos minutos

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Anteriormente, se daba por hecho que tras un infarto, el corazón se inflamaba días después del evento.

Tras un infarto, se daba por hecho que el corazón registraba un aumento del contenido de células inflamatorias y de agua (reacción edematosa) y permanecía estable al menos una semana y desaparecía, después, lentamente.

 Sin embargo, científicos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) demostraron que el corazón reacciona al infarto diferente a lo que se pensaba. Incluso este hallazgo puede tener implicaciones clínicas importantes y cambiar los tratamientos que se aplican tras un infarto.

 El equipo, liderado por los cardiólogos Borja Ibáñez y Valentín Fuster, demostró que el corazón sufre dos reacciones edematosas diferenciadas y separadas en el tiempo.

 La conclusión se debió a un estudio que comenzó hace más de ocho años, durante la realización de un proyecto experimental de imagen, en el que el equipo puso en marcha nuevas secuencias de resonancia magnética para visualizar el edema post-infarto.

Se observó que esta reacción inflamatoria era diferente según el día post-infarto en el que se hacía el estudio, por lo que se atribuyeron las diferencias a problemas técnicos de la implementación de las secuencias nuevas de resonancia magnética, pues, según explicó el doctor Ibáñez, el dogma establecido de la reacción del corazón tras un infarto dictaba que ésta debía ser estable durante al menos diez días.

 Ignorar los dogmas

Los investigadores decidieron ignorar los dogmas establecidos y hacer una evaluación exhaustiva de este fenómeno.

 En un modelo experimental similar al humano, demostraron que el tejido miocárdico tiene una reacción caracterizada por el desarrollo inmediato de una reacción edematosa que hace que el tejido infartado duplique su volumen en pocos minutos.

 El primer autor del trabajo, Fernández-Jiménez, señaló que observar de manera directa en vivo cómo el miocardio infartado duplica su tamaño y tiene una reacción edematosa tan importante, hace comprender de manera visual el daño por reperfusión.

 Esta reacción inflamatoria tan aguda desaparece en menos de 24 horas, momento en el que ni la resonancia magnética ni la anatomía patológica son capaces de visualizar restos de esta reacción brusca y exagerada.

 Sin embargo, es más sorprendente, cuatro días después del infarto, el tejido cardiaco sufre una nueva reacción edematosa que vuelve a hacerse más grande  una semana después del evento

 A decir de Ibáñez, se deberían aplicar terapias orientadas a bloquear selectivamente una u otra reacción edematosa/inflamatoria en momentos diferentes tras el infarto, algo contrario a lo que se realiza actualmente, cuando los pacientes son tratados de manera similar durante todo el periodo post-infarto.

Fuente: www.sumedico.com

Emplean dos tipos de virus para tratamientos personalizados de cáncer rectal

El director del Instituto Oncológico del Hospital Provincial de Castellón y profesor de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera en Castellón, Carlos Ferrer, ha participado en el primer estudio a nivel mundial en el que se ha empleado por primera vez dos tipos de virus como biomarcadores para el tratamiento personalizado del cáncer rectal.

Según han explicado fuentes de la Universidad Cardenal Herrera CEU, los virus empleados han sido el citomegalovirus y el virus de Epstein-Barr.

La investigación, publicada en la revista European Journal of Nuclear Medicine and Molecular Imaging, concluye que los tumores rectales coinfectados por ambos virus son más sensibles a los tratamientos preoperatorios con quimio-radioterapia.

La presencia de estos virus permite predecir mejor la evolución del cáncer y la radiosensibilidad de los tejidos tumorales y, con ello, el grado de tolerancia y la dosis adecuada de radioterapia de forma personalizada para cada paciente.

Este primer estudio mundial empleando parámetros víricos como factores oncológicos predictivos en el cáncer rectal, se ha desarrollado en el Hospital Provincial de Castellón, en colaboración con el Instituto de Radiomedicina de Santiago de Chile, el Hospital Gregorio Marañón de Madrid y las Universidades CEU Cardenal Herrera de Castellón y Complutense de Madrid.

El estudio, realizado sobre un total de 37 pacientes con un cáncer rectal en estado avanzado, mediante un seguimiento medio de seis meses, ha descrito por primera vez para el cáncer rectal la relación entre los valores volumétricos del tumor y la presencia del citomegalovirus y del virus de Epstein-Barr, de forma conjunta y aisladamente.

Un 65% de pacientes con presencia de ambos virus han presentado una reducción del volumen del tumor tras el tratamiento preoperatorio administrado.

Estos tumores coinfectados han resultado ser más sensibles y responder mejor al tratamiento de quimio-radioterapia, que se administra como primer paso para reducir el tamaño del tumor antes del tratamiento principal, que generalmente consiste en una cirugía.

Según apunta el profesor Carlos Ferrer, coautor del estudio, “la posibilidad de predecir la evolución del cáncer y la radiosensibilidad de los tejidos del tumor a través de estos biomarcadores víricos permitirá mejorar tanto la eficacia, como la tolerancia a la radioterapia como tratamiento, ajustando sus dosis de forma individualizada, caso por caso”.

De este modo, la prescripción del tratamiento ya no estará influenciada por los efectos registrados en otros pacientes tratados previamente, sino en la sensibilidad prevista para cada tumor.

“La oncología predictiva, en este caso empleando virus como biomarcadores, puede abrir una vía para la prescripción personalizada de los tratamientos oncológicos”, ha asegurado el doctor Ferrer.

Fuente: www.abc.es

El cerebro almacena la lengua materna para toda la vida

Un estudio publicado en la revista PNAS, realizado con una muestra de 48 niñas chinas adoptadas, ha revelado que reconocen el idioma materno, a pesar de no utilizarlo continuamente.

resonancia magnética

Los dos primeros años de los bebés son cruciales para el aprendizaje de un idioma, ya que estos no se olvidan nunca, aunque dejemos de oírlos en años. Un estudio lo ha revelado mediante una resonancia magnética de unas niñas chinas adoptadas por familias de habla francesa.

Ahora no estaban seguros de si el cerebro mantenía o degradaba los estímulos sonoros que se crean ante la exposición temprana de un idioma.

Un estudio publicado en la revista PNAS, realizado con una muestra de 48 niñas chinas adoptadas, ha revelado que reconocen el idioma materno, a pesar de no utilizarlo continuamente.

“Gran parte del aprendizaje del lenguaje ocurre en la parte más temprana de la vida, antes incluso de que un niño diga su primera palabra. Pese a la predisposición que tienen los niños para aprender una lengua, se ha abierto un debate sobre si lo que aprenden permanece en el cerebro o no cuando dejan de usarlo”, ha explicado a Sinc Lara Pierce, investigadora del departamento de Psicología de la Universidad McGill (Canadá) y una de las autoras del estudio.

Para demostrar si es posible que el cerebro retenga la lengua, Pierce y sus compañeros han estudiado la actividad cerebral según el uso de los idiomas. A partir de grabaciones con sonidos del chino, una resonancia magnética distinguió tres grupos de entre 9 y 17 años. Dichos grupos se diferenciaron por los distintos niveles del uso del idioma desde el nacimiento. El primero, niñas nacidas en familias francoparlantes, monolingües; el segundo, fueron adoptadas por una familia de habla francesa antes de los tres años, por lo que desconocían el chino; en el tercer grupo, las niñas escucharon el chino desde el nacimiento y aprendieron los dos idiomas simultáneamente.

Los resultados demostraron que los grupos dos y tres, presentaban una reacción similar y las que nunca oyeron chino no tuvieron esa actividad cerebral…

“Observamos que las representaciones neuronales de los sonidos de un lenguaje persisten en el cerebro a lo largo del tiempo, incluso si el lenguaje no se ha escuchado o usado durante años. Por el contrario, el cerebro respondía de forma diferente si no había tenido una experiencia con el chino”, afirma Pierce.

El estudio profundiza el conocimiento de la plasticidad cerebral en una edad temprana, además de ser importante en personas que aprendieron en sus primeros años de vida una lengua.

“Es posible que esto sea una ventaja para cierto tipo de gente que quiera reaprender un idioma que ha escuchado en su infancia. Además de esto, la investigación nos ayuda a entender lo que hace el cerebro con los primeros sonidos que experimenta, y nos permite profundizar en la plasticidad cerebral en una edad temprana”, concluye la investigadora.

Fuente: www.ideal.es

A los “fumadores sociales” también les da cáncer

Una mala noticia a quienes se escudan en que no superan los 10 cigarrillos diarios: tienen casi los mismos chances de enfermar que quien consume dos cajas

fumador social

El 40% de los tumores podrían evitarse.

Si bien en la Argentina la mortalidad por cáncer de pulmón disminuyó en el hombre, aún es la cuarta causa de muerte por esa enfermedad en el sexo masculino y la segunda en el femenino.

En el Día Internacional del Cáncer de Pulmón, la médica especialista en Oncología Marcela Polizzi (MP 63.171) alertó que uno de los principales factores de riesgo para el cáncer de pulmón es fumar.

“Se sabe que por lo menos 69 sustancias químicas en el humo de tabaco causan cáncer”, especificó la directora de Fundación OncoSalud, quien remarcó que “el humo de tabaco en el ambiente está también asociado con enfermedades cardiacas en adultos y con síndrome de muerte súbita del lactante, infecciones de oído y episodios de asma en niños”.

El humo de tabaco en el ambiente (conocido también como tabaquismo de segunda mano y tabaquismo involuntario o pasivo) es el humo que resulta de la combustión de un producto de tabaco y el humo que exhala el fumador.

Tras asegurar que “no hay un producto de tabaco que sea seguro y no hay grado de exposición al humo de tabaco que no sea perjudicial; cuanto más fume, mayor será el riesgo de enfermedad”, la especialista desmitificó eso de que los puros son menos malos que los cigarrillos: “Fumar cigarros puros causa cánceres de la cavidad oral (cánceres de labio, de lengua, de boca y de garganta) y cánceres de laringe, de esófago y de pulmón. Todo fumador de cigarros puros o de cigarrillos, ya sea que inhale o no, expone directamente sus labios, su boca, lengua, garganta y laringe al humo de tabaco y a las sustancias químicas tóxicas que causan cáncer”.

Así es que resulta revelador el dato que asegura que el 40% de los tumores podrían evitarse por el simple hecho de no consumir tabaco, hacer ejercicio regularmente, realizar una dieta saludable y un moderado consumo de alcohol.

“NO HAY UN PRODUCTO DE TABACO QUE SEA SEGURO Y NO HAY GRADO DE EXPOSICIÓN AL HUMO DE TABACO QUE NO SEA PERJUDICIAL”

En ese sentido, el doctor Ernesto Crescenti (MN 50.776), director del “Instituto de Inmunooncología Dr. Ernesto J.V. Crescenti” resaltó que “los denominados fumadores sociales, aquellos que no lo hacen todos los días o quienes no superan los 10 cigarrillos diarios, presentan casi el mismo riesgo de enfermedad que los fumadores activos”.

El cáncer de pulmón se desarrolla a lo largo de varios años y es difícil detectarlo en su faceta inicial, solamente un 15% de los casos se detectan en sus etapas iniciales. Por eso es de suma importancia reconocer los factores desencadenantes para tomar las medidas preventivas correspondientes.

De hecho, muchos casos de cáncer de pulmón en etapa precoz se diagnostican accidentalmente, de ahí que resulte importante los chequeos en forma anual.

De forma preventiva, lo más importante es realizarse una radiografía de tórax simple una vez por año. En caso de existir restricción respiratoria, lo recomendable es realizar una espirometría. Y si se presentara alguna anormalidad, lo más completo sería realizar una tomografía de tórax.

Los síntomas más frecuentes, para estar atentos

Tos o dolor en el tórax que no desaparece y que puede ir acompañada de expectoración.

Un silbido en la respiración, falta de aliento.

Tos o esputos con sangre.

Ronquera o hinchazón en la cara y el cuello.

Sensación de falta de aire.

Infecciones respiratorias recurrentes como bronquitis o pulmonía.

Fuente: www.informe21.com

Colon Irritable

¿Qué es?

El colon irritable, cuya denominación más exacta es ‘Síndrome del Intestino Irritable’ (SII), es un cuadro crónico y recidivante caracterizado por la existencia de dolor abdominal y/o cambios en el ritmo intestinal, acompañados o no de una sensación de distensión abdominal, sin que se demuestre una alteración en la morfología o en el metabolismo intestinales, ni causas infecciosas que lo justifiquen. También se ha denominado colitis nerviosa, colitis espástica ó colon espástico. Todas estas denominaciones se consideran hoy erróneas e incompletas.

colon irritable

Causas

Hasta hoy, no se conoce ningún mecanismo único que explique por qué los pacientes con colon irritable sufren estos síntomas de forma crónica y recidivante. Desde un punto de vista general, lo más aceptado y demostrado es que existen alteraciones de la motilidad y/o de la sensibilidad digestiva, influenciadas por factores psicológicos. Además, se han propuesto otras diferentes alteraciones que también podrían influir en esta enfermedad: gastroenteritis, intolerancias alimentarias, alteraciones hormonales y factores genéticos.

Síntomas 

Los síntomas digestivos propios son el dolor y la distensión abdominales, y la alteración del ritmo intestinal.

El dolor abdominal suele ser difuso o localizado en hemiabdomen inferior, habitualmente no irradiado, de tipo cólico, opresivo o punzante, en general leve o de moderada intensidad, con una duración inferior a las dos horas, que alivia tras la defecación y que suele respetar el sueño. El inicio o la presencia del dolor abdominal se asocia habitualmente con deseos de defecar o con cambios en la frecuencia o consistencia de las deposiciones y frecuentemente, el paciente relaciona su comienzo con la ingesta de algún alimento.

Las alteraciones del ritmo intestinal pueden manifestarse con predominio del estreñimiento o de la diarrea, o de forma alterna diarrea-estreñimiento. La distensión abdominal y el meteorismo se desarrollan progresivamente a lo largo del día y son referidas como “exceso de gases”. Son frecuentes la saciedad precoz tras la ingesta, las nauseas, los vómitos y el ardor torácico (pirosis).

Otros síntomas son la sensación de evacuación incompleta y la presencia de moco en las deposiciones.

Diagnósticos

El diagnóstico se basa en una minuciosa historia clínica junto a una completa exploración física, las cuales nos orientarán hacia la posibilidad de tratarse de un colon irritable. Entonces, para completar el diagnóstico de sospecha, deberemos realizar diversas pruebas complementarias que nos descarten la existencia de patología orgánica (diagnóstico por exclusión). Entre estas pruebas complementarias podemos incluir análisis generales y específicos de sangre, orina y heces, estudios radiológicos de abdomen con y sin contraste, ecografía abdominal y sigmoidoscopia/colonoscopia. Dependiendo de los síntomas y de la edad del paciente, determinaremos en cada caso las pruebas más adecuadas para llegar al diagnóstico.

Tratamiento

Es preciso proporcionar al paciente una información adecuada y comprensible sobre las características de su enfermedad, especialmente de su cronicidad y del pronóstico benigno de la misma. Establecer una buena relación paciente-médico favorecerá la evolución y disminuirá el número de consultas. No hay que minusvalorar las molestias del paciente, ya que sus síntomas son reales. Una vez que el paciente haya entendido su enfermedad y haya podido resolver todas sus dudas, se pueden iniciar diversos tratamientos dependiendo de la naturaleza e intensidad de los síntomas. Las posibilidades actualmente disponibles incluyen:

Medidas higiénico-dietéticas: evitar temporalmente aquellos alimentos y bebidas que desencadenen o empeoren sus síntomas (tóxicos como el tabaco, estimulantes como el alcohol y el café, los que produzcan gases en exceso, etc.). Aconsejar la realización de ejercicio físico adecuado a su edad y evitar el sedentarismo. Si predomina el estreñimiento habrá que aconsejar el aumento en la ingesta de fibra (frutas, verduras, cereales, ensaladas, …)

Fármacos: sólo cuando la intensidad de los síntomas así lo aconseje, dirigidos a controlar el síntoma predominante y durante un periodo limitado de tiempo. Pueden ser inhibidores de los espasmos (espasmolíticos), estimulantes de la motilidad (procinéticos), antidiarreicos, laxantes, antidepresivos y ansiolíticos.
Otras: psicoterapia, acupuntura e hipnoterapia.

Otros Datos:

Muestra una clara predilección por las mujeres (14-24 por ciento frente al 5-19 por ciento en los varones). Suele aparecer antes de los 35 años, disminuyendo su incidencia a partir de los 60 años. Es más frecuente en pacientes con otras patologías digestivas funcionales (sobre todo dispepsia -molestias inespecíficas de estómago- no ulcerosa), en mujeres con alteraciones ginecológicas (dismenorrea) y en pacientes con enfermedades psiquiátricas (bulimia, depresión, esquizofrenia).

Fuente: www.dmedicina.com

La alteración de las bacterias intestinales en la infancia podría causar obesidad en la madurez

La alteración de las bacterias intestinales por antibióticos en la infancia podría causar cambios metabólicos en la edad adulta que aumentarían el riesgo de sufrir obesidad.

obesidad

Algunos microbios presentes en el intestino protegen contra la obesidad y la diabetes. Según un estudio publicado en la revista Cell, estos microbios forman parte del metabolismo, por lo que su alteración por el consumo de antibióticos durante la infancia podría incrementar el riesgo de sufrir obesidad en la edad adulta. Este descubrimiento se ha desarrollado en ratones y está ayudando a los científicos a reconocer qué bacterias son fundamentales para la salud metabólica, un avance que puede salvar vidas, ya que podría contribuir a restaurar los niveles de microbios beneficiosos en los niños que hayan tomado antibióticos.

Desde el nacimiento, los microbios se encuentran en el intestino y la eliminación de éstos con antibióticos en una edad temprana puede tener efectos en el peso en la edad adulta. Según el principal autor del estudio, Martin Blaser del NYU Langone Medical Center, en Estados Unidos, “esto pone de manifiesto la necesidad de un uso responsable de los antibióticos durante la niñez en la práctica clínica “.

Este fenómeno se lleva advirtiendo en la ganadería desde hace décadas, ya que para aumentar el peso de los animales se utilizan pequeñas dosis de antibióticos. Blaser y su equipo pretenden descubrir el tiempo y la duración exacta en que la exposición a los antibióticos podría causar estos cambios metabólicos, de la misma forma que quieren identificar qué bacterias protegen contra los efectos potencialmente perjudiciales.

Nuevos estudios de seguimiento

Para desarrollar la investigación, los científicos suministraron a dos grupos de ratones, a crías y a madres antes de dar a luz, durante un largo periodo de tiempo penicilina en pequeñas dosis . En el primer conjunto se administró este antibiótico a ratones de cuatro semanas después del destete y en segundo lugar a las madres poco antes de parir. La exposición temprana a la penicilina llevo a una mayor obesidad en la edad adulta, así como una peor salud metabólica, sobre todo en los machos. Asimismo, también se redujeron los niveles de bacterias protectoras. En el otro experimento, se pudo observar que la exposición al medicamento durante cuatro semanas antes del nacimiento fue suficiente para desarrollar obesidad la cual se prolongó después del tratamiento con penicilina.

La conclusión fue que los microbios intestinales alterados por antibióticos causaron estos cambios metabólicos. Por ello, los investigadores están realizando estudios de seguimiento para conocer si se puede prevenir la obesidad tras la ingesta de antibióticos contra las bacterias.

Fuente: www.dmedicina.com