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Cardiología

Enfermedades cardiovasculares podrán anticiparse con estudios de última generación

Es sabido que la primera causa de muerte en Venezuela y en el mundo son las enfermedades cardiovasculares y dentro de ese grupo, la cardiopatía isquémica es la más frecuente, manifestándose  a través del infarto al miocardio.

A partir de 2015, el CDD Las Mercedes está en capacidad de atender a afectados con esta patología.

A partir de 2015, el CDD Las Mercedes está en capacidad
de atender a afectados con esta patología.

Según cifras del Ministerio del Poder Popular para la Salud, el 20 por ciento de los adultos fallecidos es debido a dolencias cardiovasculares, convirtiéndolo en un problema de salud pública. Por esta razón, el CDD Las Mercedes, que es un centro diagnóstico y de tratamiento oncológico ambulatorio, dirigido por el Dr. Wilson Mourad, en su afán de seguir innovando en Venezuela, se ha abocado además a atender la especialidad cardiológica con la adquisición de equipos con tecnología de punta y con los profesionales más capacitados del país.

Toda persona que presente algún síntoma que pudiera estar relacionado con el corazón (cansancio, palpitaciones y dificultad para respirar, así como pacientes diagnosticados con hipertensión arterial, dislipidemia mixta (colesterol y triglicéridos altos), fumadores; precisan efectuarse una evaluación cardiovascular con un especialista en cardiología. Es el CDD Las Mercedes el lugar ideal para realizarlo.

 El equipo de profesionales de amplia experiencia que atenderá  a los pacientes está conformado por la Dra. Florangel Martínez, directora de Cardioimagen C.A, cardiólogo clínico, especializada en el área de Imagenología Cardiovascular,  (Estudios diagnósticos por imagen no invasivos en Cardiología),  por licenciados en enfermería, debidamente entrenados y técnicos en las áreas de especialización.

 “Con esta innovación en atención cardiovascular, el CDD Las Mercedes se convierte en el único centro en el país que practica todos los métodos de diagnóstico por imágenes en cardiología no invasiva, transformándose  en un polo de referencia nacional e internacional”, sostuvo la especialista.

Otra ventaja que destacó la Dra. Florangel Martínez es que quienes padezcan alguna dolencia podrán practicarse todos los exámenes en una sola institución, aliviando el estrés de moverse de un sitio a otro, con todas las penurias que ello acarrea en la actualidad.

 El CDD innova en estudios cardiológicos

Martínez mencionó que entre los estudios que se realizan en el CDD figura la ecocardiografíatranstorácica para la evaluación de cardiopatías valvulares en sus distintas modalidades. Dependiendo de las condiciones del paciente se efectúan: el eco transtorácico y el eco transesofágico. El primero se procede colocando un transductor en el pecho.

 Si mediante este método se observa claramente el corazón, no hay porqué hacer el segundo que se practica con una sonda especial introducida al esófago por la boca. Con ambos procedimientos se determina si el paciente tiene una patología valvular. “Estos estudios se hacen con el equipo VividE9,el único que existe en Venezuela”, agregó.

En esta misma área  el equipo podrá realizar el eco de ejercicio o de esfuerzo, en el que el paciente va corriendo y se va monitorizando ecocardiográficamente y electrocardiográficamente. Esta es la prueba más fisiológica y natural, en razón de que es como si la persona estuviera corriendo en la calle.

 “También existe, -dijo la Dra. Martínez-, el eco estrés con dipiridamol y con dobutamina. Es una prueba farmacológica. Se realiza a ciertos pacientes. El eco con dipiridamol es reservado a enfermos de alto riesgo, que han infartado, fuman, son diabéticos o sedentarios, cuyo principal riesgo es hacer arritmia durante el estrés cardíaco”.

 La dobutamina es para el paciente joven que en el eco efectuado al principio no se vieron mayores alteraciones de la fuerza contráctil del corazón. “En conclusión, se cuenta con estos dos fármacos con sus respectivas indicaciones, según el caso. Se personaliza el tipo de estudio y es uno de los métodos de elección para pacientes con alguna discapacidad física”.

 Si se sospecha la presencia de enfermedad arterial coronaria, especialmente, si existen factores de riesgo cardiovascular y/o exámenes no concluyentes, se recomienda el examen angio tc coronario, un estudio por imagen no invasivo que permite evaluar la anatomía del corazón.

 En opinión de la Dra. Florangel Martínez, mediante este examen se puede reconocer la presencia de enfermedades en los vasos al evaluar las arterias coronarias. Es un estudio sencillo y rápido aunque no todos los pacientes clasifican para hacérselo. Se realiza con un tomógrafo, se aplica un contraste yodado y se toma la foto. Los alérgicos al yodo no pueden practicarse este estudio.

 “Este procedimiento, -sostuvo,- constituye un aporte importante en la medicina preventiva cardiovascular, permitiendo en forma rápida y sin riesgos efectuar un diagnóstico seguro sobre presencia de enfermedad arterial coronaria en un paciente determinado”.

 Otro de los estudios que se está haciendo en el CDD Las Mercedes es la resonancia cardíaca,mediante la cual se forjan despistajes de cardiopatías congénitas,  cardiopatías isquémicas y de cardiopatías no isquémicas.

 Esta exploración además de evaluar la anatomía del corazón permite analizar su parte funcional. Es decir, determinar si existe alguna parte del corazón a la cual no le llega suficiente sangre y de esta forma  anticiparse a algún grado de obstrucción en las arterias que abrazan al corazón.  “Esta labor, -dijo-, es el top ten de los estudios de imágenes por diagnóstico no invasivo. No utiliza radiación y el contraste que se usa no es yodado, aunque no siempre se emplea contraste. Es un método, que no esconde nada”, aseveró.

 Martínez consideró que éste es uno de los análisis que más promete en el futuro, dado que cada año los softwares son más modernos y permiten de una forma más segura, sencilla y versátil, evaluar el corazón.

El equipo profesional del CDD Las Mercedes, en el área de cardiología nuclear realiza el spect cardíaco. Puede hacerse de dos formas: con el paciente en la caminadora (Spect cardíaco con ejercicio) o inyectando dipiridamol (Spect cardíaco con estrés farmacológico), a fin de despistar la cardiopatía isquémica y viabilidad miocárdica. Cardiología Nuclear, en el CDD cuenta con la Dra. Claudia Salazar, médico nuclear.

 “Este estudio no se hace en ninguna parte en Venezuela. Lo hacemos en el CDD Las Mercedes, a fin de evaluar la funcionalidad del corazón, analizar áreas de isquemia, áreas de fibrosis y función ventricular, que es uno de los parámetros más importantes que solicitan los cardiólogos clínicos, explicó Martínez.

 En consecuencia, y apostando siempre a los avances científicos y tecnológicos, el  Dr. Wilson Mourad, presidente del CDD Las Mercedes confía en que con la puesta en marcha de este servicio, los pacientes cardiológicos en Venezuela podrán contar con los mejores equipos, la última tecnología y los profesionales más capacitados para brindar el servicio de salud que merecemos todos los venezolanos.

Fuente: Sol Comunicaciones

¿Qué pasa con un corazón que se infarta?

El tejido miocárdico tiene una reacción edematosa que hace que el tejido infartado duplique su volumen en pocos minutos

infarto

Anteriormente, se daba por hecho que tras un infarto, el corazón se inflamaba días después del evento.

Tras un infarto, se daba por hecho que el corazón registraba un aumento del contenido de células inflamatorias y de agua (reacción edematosa) y permanecía estable al menos una semana y desaparecía, después, lentamente.

 Sin embargo, científicos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) demostraron que el corazón reacciona al infarto diferente a lo que se pensaba. Incluso este hallazgo puede tener implicaciones clínicas importantes y cambiar los tratamientos que se aplican tras un infarto.

 El equipo, liderado por los cardiólogos Borja Ibáñez y Valentín Fuster, demostró que el corazón sufre dos reacciones edematosas diferenciadas y separadas en el tiempo.

 La conclusión se debió a un estudio que comenzó hace más de ocho años, durante la realización de un proyecto experimental de imagen, en el que el equipo puso en marcha nuevas secuencias de resonancia magnética para visualizar el edema post-infarto.

Se observó que esta reacción inflamatoria era diferente según el día post-infarto en el que se hacía el estudio, por lo que se atribuyeron las diferencias a problemas técnicos de la implementación de las secuencias nuevas de resonancia magnética, pues, según explicó el doctor Ibáñez, el dogma establecido de la reacción del corazón tras un infarto dictaba que ésta debía ser estable durante al menos diez días.

 Ignorar los dogmas

Los investigadores decidieron ignorar los dogmas establecidos y hacer una evaluación exhaustiva de este fenómeno.

 En un modelo experimental similar al humano, demostraron que el tejido miocárdico tiene una reacción caracterizada por el desarrollo inmediato de una reacción edematosa que hace que el tejido infartado duplique su volumen en pocos minutos.

 El primer autor del trabajo, Fernández-Jiménez, señaló que observar de manera directa en vivo cómo el miocardio infartado duplica su tamaño y tiene una reacción edematosa tan importante, hace comprender de manera visual el daño por reperfusión.

 Esta reacción inflamatoria tan aguda desaparece en menos de 24 horas, momento en el que ni la resonancia magnética ni la anatomía patológica son capaces de visualizar restos de esta reacción brusca y exagerada.

 Sin embargo, es más sorprendente, cuatro días después del infarto, el tejido cardiaco sufre una nueva reacción edematosa que vuelve a hacerse más grande  una semana después del evento

 A decir de Ibáñez, se deberían aplicar terapias orientadas a bloquear selectivamente una u otra reacción edematosa/inflamatoria en momentos diferentes tras el infarto, algo contrario a lo que se realiza actualmente, cuando los pacientes son tratados de manera similar durante todo el periodo post-infarto.

Fuente: www.sumedico.com

Describen qué ocurre en un corazón infartado

EFEFUTURO.- Hasta ahora se daba por hecho que tras un infarto, el corazón registraba una reacción edematosa (un aumento del contenido de células inflamatorias y de agua), una alteración que permanecía estable durante al menos una semana y que después iba desapareciendo lentamente.

corazón infartado

Sin embargo, científicos de Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) han demostrado que el corazón reacciona al infarto de una manera muy diferente a lo pensado hasta ahora, un hallazgo que puede tener implicaciones clínicas muy importantes y que puede cambiar los tratamientos que se aplican tras un infarto.

El equipo del CNIC, liderado por los cardiólogos Borja Ibáñez y Valentín Fuster, ha demostrado que el corazón sufre dos reacciones edematosas muy bien diferenciadas y separadas en el tiempo.
Los científicos han llegado a esta conclusión gracias a las observaciones realizadas con la tecnología de imagen más avanzada.

El origen de la investigación

El estudio comenzó hace más de 8 años en el Hospital Monte Sinaí de Nueva York.

Durante la realización de un proyecto experimental de imagen, el equipo investigador puso en marcha unas nuevas secuencias de resonancia magnética para visualizar el edema post-infarto.

Entonces observaron que esta reacción inflamatoria era diferente según el día post-infarto en el que se hacía el estudio.
“Entonces atribuimos estas diferencias a problemas técnicos de la implementación de estas secuencias nuevas de resonancia magnética”, ya que “el dogma establecido de la reacción del corazón tras un infarto dictaba que ésta debía ser estable durante al menos diez días”, explica el doctor Ibáñez.

Los investigadores del CNIC decidieron ignorar los dogmas establecidos y hacer una evaluación exhaustiva de este fenómeno.
Así, en un modelo experimental muy similar al humano, demostraron que el tejido miocárdico tiene una reacción muy exagerada aguda, caracterizada por el desarrollo inmediato de una reacción edematosa que hace que el tejido infartado duplique su volumen en pocos minutos.

Según el doctor Fernández-Jiménez, primer autor del trabajo, “observar de manera directa en vivo como el miocardio infartado duplica su tamaño y tiene una reacción edematosa tan importante te hace comprender de manera visual el conocido daño por reperfusión”, y es que “una imagen vale más que mil palabras”, agrega.

Lo que más sorprendió a los investigadores es que esta reacción inflamatoria tan aguda desaparecía en menos de 24 horas, momento en el que ni la resonancia magnética ni la anatomía patológica eran capaces de visualizar restos de esta reacción tan brusca y exagerada.
Pero, lo que es más sorprendente aún, cuatro días después del infarto, el tejido cardiaco sufre una nueva reacción edematosa que vuelve a hacerse máxima una semana después del evento.
“La intensidad de esta reacción edematosa a día 7 es tan intensa como en el momento agudo, y por ello si no hubiesen realizado estudios de imagen en diferentes puntos durante esta primera semana, se hubiesen perdido este patrón bimodal y se hubiese continuado creyendo que el dogma clásico es el correcto”, destaca este médico del Hospital Clínico San Carlos.

El camino a nuevos tratamientos

Para Fernández-Jiménez, descubrir que hay dos reacciones diferencias y, posiblemente, de distinto origen, abre la puerta a nuevos tratamientos.

A juicio de Ibáñez, “se deberían aplicar terapias orientadas a bloquear selectivamente una u otra reacción edematosa/inflamatoria en momentos diferentes tras el infarto, algo contrario a lo que se realiza hoy en día, cuando los pacientes son tratados de manera similar durante todo el periodo post-infarto”, en línea con el desarrollo de medicina personalizada.

EFEFUTURO

Cómo predecir si se tendrá un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular

Investigadores de Madrid buscan una nueva técnica para prevenir las enfermedades cardiovasculares.

accidente cerebrovascular

La prevención de un ataque al corazón, de un accidente cerebrovascular y de otras graves consecuencias que derivan de enfermedades cardiovasculares o de innatas características de nuestro ADN no es todavía posible. Ciertamente, se puede tratar de apostar todo en la prevención, haciendo una dieta saludable, evitando el más posible los alimentos grasos, salados, el alcohol, el tabaco, las actividades deportivas intensas y sin control, así como una vida muy estresante y todo lo que puede hacer daño a nuestro corazón, amén de someterse a graduales visitas con el cardiólogo.

Una investigación, sin embargo, lanza un método innovador para entender si corremos riesgos. A saber, los investigadores de la Universidad Autónoma y del Hospital La Paz de Madrid. ¿Cómo? Mirando su propia oreja. Sí, habéis leído bien. La oreja. “¡Cómo puede ser eso!”, diríais.

Vamos a ver cómo llegaron a esta conclusión. Su investigación fue hecha sobre 300 pacientes con un análisis muy cuidadoso de ambas orejas. Los científicos observaron cómo 49 por ciento de los que tenían de los pliegues en el lóbulo, en el pasado había sufrido de ataques al corazón o de un accidente cerebrovascular. Casi la mitad de ellos, una cifra significativa. Los científicos están seguros de haber hecho un descubrimiento sensacional, porque según ellos es necesario sólo mirarse las orejas, aunque siempre es mejor ir a su médico de cabecera para que las vea, para saber si tienes riesgo de un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular sin hacer análisis.

Por supuesto, hay que hacer una investigación mucho más amplia sobre una muestra mucho más grande de las 300 unidades utilizadas de los estudiosos en Madrid. Claro que si habrán futuras confirmaciones tendremos un sensacional descubrimiento.
Por otra parte, la ciencia empírica avanza a través de ensayos y cada nuevo descubrimiento es aceptado con escepticismo y cautela. Por el momento, nos contentamos de una esperanza y seguimos observando las normas adecuadas para prevenir las enfermedades cardiovasculares.

Fuente: www.es.blastingnews.com

La peligrosa relación entre la fibrilación auricular y el ACV

La alteración más frecuente del ritmo cardíaco aumenta cinco veces el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Las expertos detallan los síntomas de alerta y qué se puede hacer para prevenirlo.

Por Agustina Sucri

fibrilación auricular y ACV

En países desarrollados, el 80 por ciento de los accidentes cerebrovasculares (ACV) es de origen isquémico por oclusión arterial, atribuyéndose una quinta parte de ellos al cardioembolismo por fibrilación auricular (FA), que consiste en la oclusión de una arteria cerebral por causa de un trombo proveniente del corazón.

 Las consecuencias del ACV producido por fibrilación auricular son devastadoras: causan un 50 por ciento más de discapacidad y el doble de mortalidad que los ACV por otras causas, motivo por el cual la prevención constituye un eslabón terapéutico fundamental.

 Las cifras mundiales señalan que en 2008 unas 6,2 millones de personas fallecieron por un ACV.

La FA es una arritmia que afecta al 1% de la población total; su prevalencia aumenta de manera creciente con la edad hasta llegar al 10% en personas mayores de 80 años y se estima que una de cada cuatro personas mayores de 40 años tendrá FA a lo largo de su vida.

 Para latir, el corazón cuenta con un sistema de conducción eléctrica que envía señales o impulsos a través de las cámaras cardíacas superiores (aurículas) e inferiores (ventrículos). De esta forma, se logra un ritmo regular y coordinado. Cuando se altera la corriente eléctrica del corazón, éste modifica su ritmo, ya sea latiendo muy rápido (taquicardia), muy despacio (bradicardia) o en forma irregular (fibrilación auricular).

 La FA consiste en una anomalía del ritmo cardíaco, que se presenta rápido e irregular. En estos casos, el impulso eléctrico del corazón no es regular y ciertas partes del corazón no pueden contraerse con un patrón coordinado. Como resultado, el corazón no puede bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades del organismo.

 El doctor Jorge González Zuelgaray, presidente de la fundación Arrhythmia Alliance Argentina, remarcó que el principal riesgo asociado con la FA es el ACV: “Esto se debe a que cuando las aurículas no se contraen en forma efectiva, la sangre se puede estancar y formar coágulos que si se desprenden y viajan al cerebro pueden causar una obstrucción, lo que genera el ACV. Además, la frecuencia cardíaca elevada durante largos períodos de tiempo puede dañar al corazón, provocando insuficiencia cardíaca, e inclusive aumentar levemente el riesgo de muerte”.

 “Cuando la fibrilación auricular se detecta, es posible tratarla y controlarla para evitar consecuencias tales como el ACV, que puede causar discapacidad y muerte. Con una medida tan sencilla como tomarse el pulso, ya es posible sospechar si algo está funcionando mal en el ritmo cardíaco, y consultar al especialista antes de que sea demasiado tarde”, añadió el experto.

NUEVAS ALTERNATIVAS

 En los pacientes con FA, uno de los pilares terapéuticos se basa en la administración de anticoagulantes; no obstante, hay un grupo de individuos, calculado en alrededor del 20 por ciento, que no pueden recibir anticoagulación debido a su alto riesgo de sangrado, con lo cual esta terapia se encuentra contraindicada.

 Para este nada despreciable porcentaje de pacientes, ya se está utilizando en la Argentina una técnica por cateterismo de muy bajo riesgo denominada “cierre de la orejuela o apéndice auricular izquierdo”, que puede reducir el riesgo de un evento cerebrovascular en un 60%, según señalaron desde el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI).

 “La forma sencilla de prevenir la formación de coágulos es dándoles a estos pacientes anticoagulantes: hace muchos años que está comprobado que los anticoagulantes clásicos y los más modernos sirven para la prevención y reducen en más de un 60 por ciento el riesgo de que el paciente vaya a sufrir un ACV. Pero la realidad es que hay un porcentaje de pacientes, de por lo menos el 20 por ciento, que no pueden recibir anticoagulantes”, sostuvo el doctor Aníbal Damonte, médico especialista en cardioangiología intervencionista e integrante del CACI.

 Precisamente, el denominado “cierre de la orejuela de la aurícula izquierda” tiene como objetivo prevenir el riesgo de que algún coágulo que se forma en esa cavidad específica, pueda movilizarse desde ahí y producir lo que se llama una embolia cerebral, un ACV o una oclusión de una arteria periférica. Como el 90% de los coágulos en los pacientes que tienen FA se forma y se aloja en esa suerte de “apéndice” o “bolsillo”, cerrarlo en aquellos individuos que no pueden recibir medicación anticoagulante constituye una estrategia sumamente valiosa.

 “En la orejuela de aurícula izquierda es donde más estancamiento de sangre se presenta: se calcula que el 90 por ciento de los trombos se produce en esa cavidad. Por este motivo, se coloca en esa especie de “bolsillo” una suerte de tapón de una aleación de nitinol de medidas variables, según el tamaño de la orejuela a ocluir, un dispositivo muy similar al que se utiliza para el tratamiento de los defectos congénitos del corazón, pero con un diseño distinto”, describió el doctor Arturo Fernández Murga, también cardioangiólogo intervencionista y presidente del CACI.

 “Para realizar esta intervención -añadió-, se ingresa por la vena cava inferior a través de la ingle del paciente, se pasa al lado izquierdo del corazón, mediante una punción del tabique que separa ambas aurículas, y se cierra la orejuela”.

 Según señalaron los representantes del CACI, hay un 3% restante de pacientes en los que no se puede colocar bien el tapón, por razones anatómicas de la orejuela. También sostuvieron que a largo plazo, las personas intervenidas tienen una tasa de reducción del ACV similar o mayor a quien toma el anticoagulante oral, indicado como tratamiento clásico.

 El procedimiento, técnicamente denominado “cierre percutáneo de la orejuela auricular izquierda”, llegó a la Argentina en 2009.

 CIFRAS QUE PREOCUPAN

 El ACV es la primera causa de discapacidad y la segunda causa de muerte en nuestro país: cada cuatro minutos una persona es víctima de un ACV. “Casi un 30% de los sobrevivientes queda con discapacidad permanente. Y, a las lesiones físicas cotidianas que genera (como alteración o pérdida del caminar, vestirse, comer, bañarse, hablar, entender o escribir) se suman discapacidades personales y laborales que precisan una neuro-rehabilitación no sólo biológica sino también educativa e interdisciplinaria”, alertó por su parte la doctora Laura Grynberg, de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA).

 Durante mucho tiempo se describió al ACV como una patología de personas mayores, sin embargo, en los últimos años, los especialistas se muestran preocupados por el aumento de casos en hombres más jóvenes.

 En ese sentido, Grynberg hizo hincapié en que la Tercera Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2013 reveló que el sobrepeso y la obesidad -dos patologías que aumentan el peligro de sufrir un ACV- han mostrado un aumento con respecto al relevamiento realizado en 2009: con porcentajes del 37.1 y 20.8 respectivamente.

 Asimismo, enfatizó que ese documento constató la prevalencia de presión arterial y colesterol elevados entre la población.

 SINTOMAS

 Según apuntó Grynberg, el ACV se caracteriza por producir debilidad o adormecimiento de la cara, brazo o pierna, usualmente de un lado del cuerpo. “También, puede presentarse dificultad para hablar, comprender o tragar; dificultad para ver con uno o ambos ojos; visión doble; pérdida del equilibrio o coordinación; vértigo; dolor de cabeza súbito y de máxima intensidad, sin causa aparente”, añadió.

Por otra parte, la profesional de la FCA remarcó que es importante saber que sólo uno de cada cuatro pacientes que sufre un ACV llega a tiempo al hospital, y la misma proporción es la que muere dentro del año posterior al evento. “Por eso, resulta fundamental reconocer los síntomas rápidamente para intervenir a tiempo, ya que únicamente dentro de las primeras seis horas aproximadamente de producido un ACV isquémico puede aplicarse el tratamiento específico que permita revertir o minimizar los daños”, insistió la especialista, quien recordó que los factores de riesgo de ACV son los mismos que los de enfermedad cardiovascular: hipertensión arterial, falta de control de la diabetes, consumo excesivo de alcohol, fumar, colesterol elevado, el sedentarismo, la obesidad y la drogadicción.

 También comentó que existen otros factores que aumentan el riesgo de padecer un ACV pero que no se pueden modificar:

 * Ser mayor de 55 años.

 * Ser hombres.

 * Tener antecedentes familiares de enfermedad coronaria o cerebrovascular, o haber sufrido un ACV.

Para finalizar, Grynberg subrayó que resulta fundamental concientizar a la población sobre la importancia de adoptar estilos de vida y comportamientos saludables, a fin de revertir conductas que pueden resultar nocivas. Entre ellos incluyó:

 * Controlar la presión arterial con frecuencia.

 * Abandonar el cigarrillo.

 * LLevar una dieta saludable.

 * Hacer ejercicio físico bajo supervisión médica.

 * Controlar la diabetes.

 * Controlar y tratar las enfermedades del corazón.

 

 

Mujer y accidente cerebrovascular (ictus)

El ictus, lesión en el cerebro u otras estructuras dentro del cráneo por obstrucción o rotura arterial, constituye un importante problema de salud siendo la quinta causa de muerte en los hombres y la tercera causa de muerte en las mujeres en la mayoría de los países de nuestro entorno. Aunque el número de casos de ictus está disminuyendo, gracias a la mejora en la prevención y tratamiento de los principales factores de riesgo cardiovascular (obesidad, diabetes, hipertensión, tabaquismo e hipercolesterolemia) y la mejora en la implantación de hábitos de vida más saludables, esta mejoría se ha podido constatar que es menor en las mujeres.

Mujer Ictus

Importantes estudios epidemiológicos muestran que las mujeres tienen un riesgo mayor que los hombres de presentar un accidente vascular a lo largo de la vida. Las mujeres viven más años que los hombres, con el consiguiente aumento del riesgo de sufrir ictus, y que éstos sean más severos dejando secuelas más incapacitantes. Por otra parte, a medida que aumenta la edad las mujeres tienen más probabilidades de vivir solas, sin cuidadores que puedan atenderlas, generando una mayor dependencia y, en muchos casos, necesidad de institucionalización, con el consiguiente deterioro de la calidad de vida y aumento de los costes sociosanitarios, ya de por si elevados en este tipo de procesos.

Las mujeres comparten con los hombres los mismos riesgos que conducen a un ictus pero deben sumarle otros relacionados con el sexo. Así, la utilización de tratamientos hormonales, como anticonceptivos orales o suplementos hormonales en la menopausia, la salud reproductiva y el embarazo (más si se asocia a preeclampsia), aumentan este riesgo. Y, además, existen otras condiciones clínicas que también lo aumentan y son más frecuentes en las mujeres, como son la migraña con aura, obesidad, síndrome metabólico o fibrilación auricular.

 Fuente:

Jesús Castillo

Coordinador del Grupo de Trabajo de Neurología de la semFYC

Las mujeres biológicamente tienen un corazón más fuerte

La mujer tiene menos probabilidades de presentar problemas cardiacos, durante su juventud, pero en la menopausia debe cuidarse.

Aunque España es el país europeo con mayor esperanza de vida, nuestro corazón, la salud del corazón, está más amenazada.

mujer

Según la Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón, factores de riesgo cardiovascular como la diabetes, tabaquismo, obesidad y el sedentarismo cuentan en España con una prevalencia mayor que la media de la Unión Europea, UE.

Sin embargo, las mujeres gozan de una mejor protección ante las enfermedades cardiovasculares que los hombres. Así lo han constatado distintos estudios que ponen en evidencia la protección biológica femenina ante este tipo de patologías y su capacidad única de regenerar el músculo cardiaco.

Un equipo de expertos dirigido por el doctor Manuel Martínez-Sellés, de la SEC, analizó la relación entre el género y la supervivencia de más de 40,000 pacientes con insuficiencia cardiaca, es decir, cuando el corazón no puede bombear la cantidad de sangre que el cuerpo necesita, a partir de los resultados de 31 estudios previos.

Las mujeres con insuficiencia cardíaca viven más que los hombres.

“Con este informe, denominado MAGGIC se comprobó que las mujeres con insuficiencia cardíaca viven más que los hombres, independientemente de todo lo demás, y se observó que los varones tenían un 31% más de riesgo de muerte por insuficiencia cardíaca que las mujeres”, según Martínez-Sellés.

Este cardiólogo piensa que el corazón femenino es más resistente “porque, según se ha visto en el estudio, su ventrículo derecho responde mejor que el del hombre y el fallo card?aco se produce más tardíamente”.

De acuerdo a la SEC y la FEC, parece demostrado que las mujeres tienen una mayor protección contra las arritmias y una mejor cicatrización del corazón tras sufrir un ataque cardíaco.

También que tienden a presentar la enfermedad coronaria unos diez años más tarde que los hombres y, aunque aún no está clara la razón por la cual están más protegidas que los varones, se cree que puede ser debido a dos posibles motivos biológicos.

 España: mayor riesgo cardiovascular que la media europea

Según un informe elaborado por el Ministerio de Sanidad, la esperanza de vida de los españoles al nacer es de 82,5 años, mientras que la media europea está situada en 79,3.

Este liderazgo se debe, entre otros motivos, a la paulatina reducción de la mortalidad por enfermedad cardiovascular, ya que España es el segundo país, por detrás de Francia, en fallecimientos por esta causa.La mortalidad cardiovascular ha repuntado ligeramente en 2012.

Un estudio publicado en Revista Española de Cardiología revela que cuatro de los seis años de vida ganados en los últimos treinta años se deben a un mejor tratamiento y prevención de la enfermedad cardiovascular.

Pero, aun así, los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística muestran un pequeño repunte de mortalidad cardiovascular en 2012.

La Fundación Española del Corazón prevé que esta situación, junto con una prevalencia mayor que la media europea de muchos de los principales factores de riesgo cardiovascular (diabetes, tabaquismo, obesidad y sedentarismo), suponga un aumento de la incidencia y mortalidad por enfermedades del corazón en los próximos años si no se toman medidas al respecto.

El próximo lunes 29 de septiembre, del Día Mundial de este órgano vital. Con ese motivo se ha inaugurado la Semana del Corazón de Madrid.

Fuente: www.laprensa.hn

La hipertensión arterial, una enfermedad asintomática

Se caracteriza por un aumento de la presión en los vasos sanguíneos. Generalmente, no provoca ningún síntoma que puede alertar al paciente. Debido a las complicaciones que acarrea, es esencial intentar prevenirla.

hipertension arterial

8 formas prevención

La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar una serie de enfermedades. A pesar de los agentes causantes que no se pueden controlar como la edad, sexo y herencia, existen maneras para cambiar el estilo de vida y prevenirla.

Peso

El sobrepeso y la obesidad son factores agravantes de la hipertensión arterial. Para prevenir esta afección, calcula tu Índice de Masa Corporal (IMC) dividiendo tu peso en kilogramos por tu tamaño en metros al cuadrado. Si el resultado obtenido se encuentra entre 20 y 25, significa que tienes un peso saludable. Al contrario, cuando la cifra es mayor a 25, es esencial que empieces un régimen dietético.

Actividad Deportiva

Realizar ejercicios físicos ofrece numerosos beneficios para la salud, ya que permite controlar la presión arterial, el peso y el estrés. Por lo tanto, se recomienda efectuar una actividad deportiva de intensidad moderada durante 20 minutos 4 veces por semana. Puedes optar por caminar, nadar, trotar, subir las gradas, hacer bicicleta, entre otras. Si no has practicado deporte durante mucho tiempo, es importante empezar por ejercicios suaves e incrementar su intensidad progresivamente. No dudes en pedir consejos a tu médico.

Reduce el estrés

Existe una relación entre la ansiedad y la aparición de hipertensión arterial. Cuando estás estresado, el organismo secreta adrenalina, la cual va a incrementar la tensión en tus arterias. El estrés puntual no es peligroso, mientras que el crónico provoca daños arteriales y en el corazón. Para disminuirlo, es necesario saber los factores que lo ocasionan y así, poder alejarte de estas fuentes nocivas para tu bienestar. Asimismo, puedes tomar clases de yoga y meditación para relajarte. También es interesante realizarse masajes para sentirse menos tenso.

Alto a la sal

La sal contribuye a tener hipertensión arterial en algunas personas. Es el caso de los mayores, obesos y diabéticos principalmente. Las necesidades del cuerpo en sal se limitan a 2 gramos por día. Para mantener una presión sanguínea adecuada, es esencial equilibrar sus aportes. De esta manera, debes reducir el consumo de pan, charcuterías, quesos, comidas industriales y enlatadas. Asimismo, es importante leer las etiquetas de los alimentos para evitar consumir víveres ricos en sodio. Para incrementar el sabor de tus comidas, utiliza hierbas aromáticas y especias en vez de sal.

Disminuye el alcohol

El consumo regular de bebidas alcohólicas está relacionado con un aumento de la frecuencia cardíaca y de la incidencia de hipertensión arterial. Para proteger tu corazón e hígado, se sugiere limitar el alcohol a 7 vasos por semana como medida máxima. Esto también contribuye a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. En cuanto a las personas que padecen de otras afecciones como diabetes deben beber alcohol de manera escasa o evitarlo completamente.

No fumes

Los efectos nefastos del tabaco sobre la hipertensión arterial son importantes, ya que fumar multiplica por tres los riesgos de padecer esta afección. Además, el tabaquismo es responsable del 25 por ciento de los fallecimientos causados por una enfermedad cardiovascular. La nicotina contenida en los cigarros incrementa la presión en las arterias y la frecuencia cardíaca. Asimismo, el aumento de la tensión arterial es particularmente relevante cuando la persona fuma por la mañana. En cuanto al tabaquismo pasivo, duplica también la incidencia de sufrir hipertensión arterial.

Sin exceso de colesterol

El exceso de colesterol es nocivo para la salud en general. Juega también un rol nefasto en la hipertensión arterial, ya que fragiliza las arterias. Se preconiza adoptar una alimentación pobre en grasa y favorecer el consumo de frutas y verduras. Asimismo, intenta evitar cocinar con mantequilla o manteca. Limita también la ingesta de alimentos fritos.

Alimentación

Para prevenir la hipertensión arterial, debes tener una alimentación equilibrada y sana. Es primordial consumir frutas y verduras, ya que son ricas en potasio, el cual se opone a los efectos nocivos del sodio. Privilegia los plátanos, frutos secos y uva. Asimismo, limita las materias grasas. Los productos lácteos descremados son ricos en calcio, magnesio y potasio. Estos minerales disminuyen los impactos de la sal en el organismo. Por otro lado, es necesario beber al mínimo 1.5 litros de agua por día y reducir la cafeína, ya que aumenta la presión arterial.

El control de la presión arterial y las consecuencias de ser hipertenso

Por: Karen López Jordán

Médica – Cirujana

El corazón de hombres y mujeres no responde igual ante el estrés

Un estudio sugiere que se debería de tener en cuenta a la hora de diagnosticar y tratar a los pacientes

Hombres y mujeres tienen diferentes reacciones cardiovasculares y psicológicas ante situaciones de estrés mental, según un estudio de realizado en personas que estaban recibiendo tratamiento para la enfermedad cardiovascular. El estudio, publicado en «Journal of the American College of Cardiology», ha analizado a 56 mujeres y 254 varones diagnosticados de enfermedades cardiovasculares que participan en el estudio REMIT.

Después de someterse a una batería de pruebas, los participantes llevaron a cabo tres tipos de tareas mentales estresantes, seguidas de una prueba de esfuerzo. Los investigadores realizaron una ecocardiografía en el intervalo entre las tareas de estrés mental y los períodos de descanso para estudiar los cambios que se habían producido en el corazón; además, tomaron muestras de sangre y midieron la presión arterial y la frecuencia cardiaca.

Los investigadores del Duke Heart Center (EE.UU.) encontraron que mientras que los varones presentaban más cambios en la presión arterial y la frecuencia cardiaca en respuesta al estrés mental, las mujeres, por su lado, experimentaban isquemia miocárdica, es decir, disminución del flujo de sangre al corazón. Además ellas también sufrían un aumento de la agregación de plaquetas, que es el comienzo de la formación de coágulos de sangre, con mayor frecuencia que los hombres. Por último, las mujeres también expresaron un mayor aumento de las emociones negativas y una disminución mayor de las emociones positivas en las pruebas de estrés mental.

A tener en cuenta

Desde hace tiempo se conoce que existe una relación entre el estrés mental y enfermedad cardiovascular. Ahora, explica el autor principal, Zainab Samad, con este estudio «se revela que el estrés mental afecta a la salud cardiovascular de varones y mujeres de manera diferente». Por ello, sostiene, «tenemos que reconocer esta diferencia en la valoración y el tratamiento de los y las pacientes de enfermedad cardiovascular».

En este sentido Samad cree esencial llevar a cabo más estudios para probar la asociación de las diferencias sexuales en la respuesta del corazón al estrés mental. «Este estudio también pone de relieve la insuficiencia de las herramientas disponibles para la predicción de los riesgos, que en la actualidad no logran medir toda una faceta de riesgo, es decir, el impacto de las respuestas fisiológicas negativas al estrés psicológico en ambos sexos, y especialmente entre las mujeres».

 Fuente: www.sevilla.abc.es

 

El factor de riesgo cardíaco menos pensado

Que el tabaquismo, llevar una vida sedentaria o la obesidad son causales de enfermedad cardiovascular no es novedad. Lo que se desconoce, o no se considera demasiado, es que el enojo está dentro de lo que más afecta la salud del corazón.

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Hipertensión, diabetes, colesterol elevado, sedentarismo, tabaquismo, herencia genética, obesidad, hábitos poco saludables de vida… Hasta ahí, los factores más o menos conocidos por todos que pueden desencadenar un infarto agudo de miocardio.

Ahora bien, si alguien le sugiriera que vivir malhumorado o ser fácilmente “enojable” es otra de las causas que más afecta al corazón, y hasta puede producir un envejecimiento 3 mil veces más rápido de lo normal. ¿No pensaría dos veces antes de montar en cólera por motivos que bien serían evitables?

Así las cosas, estar de mal humor se suma a los factores de riesgo conocidos por todos y toma relevancia entre lo que hay que controlar si de cuidar el corazón se trata.

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la primera causa de muerte en el mundo, tanto en hombres como en mujeres, por encima del cáncer. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en las Américas las enfermedades cardiovasculares provocan 1,9 millones de muertes al año; el cáncer, 1,1 millones; la diabetes, 260.000; y las enfermedades respiratorias crónicas, 240.000. Todas ellas comparten factores de riesgo como la obesidad, la inactividad física, el tabaquismo y la dieta no saludable, entre otros.

Pero, ¿qué pasa en nuestro cuerpo cuando nos enojamos?

El corazón bombea sangre con mayor rapidez y la envía a los músculos del cuerpo en caso de que haya que correr o defenderse.

-Se crean más plaquetas y se pone en marcha el sistema inmunológico por si hay alguna herida en el cuerpo.

-Se siente fatiga y hambre.

-Las células cargadas de los lípidos liberan grasa en el flujo sanguíneo, deteriorando las arterias. La grasa acumulada se convierte en colesterol malo.

El enojo es una emoción totalmente normal y hasta sana, cuando no sucede con demasiada frecuencia, pero en exceso es altamente perjudicial para la salud del corazón. Además de aumentar el riesgo de infarto cardíaco, también puede producir ataques cerebrales, depresión y Alzheimer.

 Algunos hábitos que conviene modificar

Vivir más tranquilos: hacer pequeños cortes en la rutina y descansar 8 horas.

Llevar una dieta sana: comer más frutas y verduras, limitar el consumo de sal, evitar las grasas trans, los azúcares y el tabaco.

Hacer ejercicio: se recomienda hacer ejercicio aeróbico al menos 3 veces a la semana.

Reírse más y enamorarse: Los momentos de felicidad, la risa y en especial el enamoramiento, producen más “micro-reparadores” y “micro-rejuvenecedores” que mejoran el nivel de vida.

Fuente: www.misionesonline.net