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Oncología - 3. página

Identificado el proceso por el que la piel se limpia de células pretumorales

Si no hubiera descamación toda la población mundial tendría un cáncer dermatológico

Por: Emilio de Benito

células pretumorales

La piel no es solo el mayor órgano de nuestro cuerpo. También es el más expuesto a agresiones. Por eso la descripción de cómo se produce el proceso de limpieza de nuestra cubierta protectora para evitar que el daño de los rayos del sol, por ejemplo, sea una fuente generalizada de cáncer es un paso para entender el proceso de la oncogénesis y, llegado el caso, combatirla. Un trabajo liderado por Alberto Gandarillas, del Instituto de Investigación Marqués de Instituto de Investigación Marqués de Valdecilla (IDIVAL, Santander)  ha determinado el papel del gen p53 en este proceso, lo que apunta a que su activación podría servir para prevenir estos cánceres. Lo publica Cell Reports, que lo lleva a portada. “Si no existieran estos mecanismos de protección, todos tendríamos cáncer de piel”, explica Gandarillas.

Su trabajo empieza por crear una piel a partir de células madre primarias (frescas, tomadas directamente de personas) que reproducen una epidermis normal, y sobre ellas, actuar para que presenten lesiones precancerosas. “Lo que hacemos es imitar lo que pasa cuando tomamos mucho sol”, explica Ana Freije, primera autora del trabajo. Y para ello anulan al supresor de tumores p53.

A este gen (una instrucción escrita en nuestro ADN) se le llama “el guardián del genoma” porque se sabe que tiene un papel clave en corregir los errores, las mutaciones, que aparecen en nuestras células (por radiación, rayos solares, tabaco, alimentos). Su inactivación en la piel no es suficiente para que una persona desarrolle un cáncer porque necesita otros factores –y, de hecho, hay personas que tienen muchas mutaciones que nunca llegan a hacer un cáncer, aclara el investigador-, pero sí que está ligado a la agresividad del cáncer (el p53 se encuentra mutado en el 50% de todos ellos).

En este caso, los científicos han estudiado un cáncer de piel, el escamoso. Es el segundo en frecuencia entre las neoplasias dermatológicas (representa aproximadamente un 20% del total), aunque “suele estar mal registrado”, dice Gandarillas, muchas veces porque se manifiesta como verrugas u otros problemas de piel localizados que se eliminan en la consulta del dermatólogo. “Pero en un 5% de los casos aparecen metástasis, que sí que son peligrosas”, advierte el científico. Lo que ellos han hecho ha sido provocar la lesión genética concreta, y han visto cómo se adelantaba la descamación, el pelado de la piel. “Aumenta de una manera imprevista. Si normalmente se produce cada tres o cuatro semanas, si inactivamos el gen p53 aparece en 48 horas”, apunta el investigador. “Es semejante a cuando la piel se pela tras tomar demasiado sol”. Así las células peligrosas son eliminadas.

El estudio tiene utilidades que podrían definirse como cercanas, y otras más lejanas. El cáncer de piel es de los que más está creciendo por los hábitos (tomar el sol, las cabinas de rayos UVA) y factores externos (el agujero en la capa de ozono). Aunque proporcionalmente los carcinomas escamosos de piel son menos peligrosos que los melanomas, como son tres veces más frecuentes el número total de muertes también es importante, indica Gandarillas, así que conocer el proceso es el primer paso para intentar frenarlo. “De hecho ya hay estudios sobre cómo activar o corregir las mutaciones del p53”, añade.

Pero, además, el cáncer de piel no es el único escamoso. También son de este tipo algunos de pulmón y otros de cabeza y cuello, que suelen ser agresivos. En estos casos el agente desencadenante no es el sol, sino el tabaco y el alcohol, afirma el investigador. Por eso ellos también podrían beneficiarse de los avances que se consigan.

Fuente: www.elpais.com

Control del dolor coadyuva a sobrevida de enfermos de cáncer

El tratamiento del dolor por cáncer, basado en medicamentos opioides, ha reflejado excelente alivio en pacientes y mejora en su calidad de vida con efectos secundarios tolerables, aseguró Vicente José De Luis Molero.

POR: NOTIMEX/MÉXICO

 

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Cancerología, cada año se reportan 150 mil nuevos casos de cáncer y la proyección para 2030 es que la cifra de duplique si no se toman medidas de prevención. (ARCHIVO)

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Cancerología, cada año se reportan 150 mil nuevos casos de cáncer y la proyección para 2030 es que la cifra de duplique si no se toman medidas de prevención. (ARCHIVO)

El especialista en dolor y cuidados paliativos de Madrid, España, presentó evidencias que demuestran esas condiciones, en el marco del XXXII Congreso de la Sociedad Mexicana de Oncología (SMEO).

El también geriatra refirió que en España los pacientes han mostrado un excelente alivio del dolor, y sostuvo que ese control adecuado brinda un impacto benéfico para aumentar la sobrevida y pronóstico general en pacientes con cáncer.

En el foro celebrado en el puerto de Ixtapa, Zihuatanejo, del estado de Guerrero, la oncóloga y directora Médico de Mundipharma México, Consuelo Gutiérrez, planteó que “en pro de la calidad de vida y sobrevida de las personas que viven con cáncer, es necesario prescribir a los pacientes el tratamiento adecuado”.

El propósito, dijo, es que logre un control efectivo y duradero del dolor por cáncer, además de reconocer este tipo de terapias como una necesidad médica que debe resolverse con urgencia.”

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Cancerología, cada año se reportan 150 mil nuevos casos de cáncer y la proyección para 2030 es que la cifra de duplique si no se toman medidas de prevención, refirió Mundipharma en un comunicado de prensa.

Especialistas aseguran que los tratamientos más efectivos contra el cáncer y la detección temprana han ocasionado una sobrevida en los pacientes más prolongada, por ello el control del dolor para un mejor apego a la terapia es fundamental.

Respecto a las terapias para el control del dolor, Gutiérrez afirmó que la firma en la que colabora “llega a México con una experiencia de más de 60 años en el tratamiento de esta afección, con una oferta diferenciadora, segura y eficaz en pro de mejorar la calidad de vida de las personas que viven con dolor.”

En el encuentro, los médicos expresaron a las autoridades los requisitos y dudas a resolver sobre el tema de recetarios especiales con código de barras para la prescripción de estupefacientes.

Asimismo, la posibilidad de que cualquier médico con cédula profesional pueda solicitar dichos fármacos y que es su responsabilidad contar con herramientas para un control eficaz del dolor moderado a severo.

Prevenir el cáncer de próstata

por UniversoCanario/Agencias

No existe ninguna estrategia de prevención del cáncer de próstata que se haya podido probar hasta el momento pero el riesgo podría reducirse realizando cambios saludables en el estilo de vida, como hacer ejercicio y seguir una dieta saludable.

cancer de prostata  Según señalan desde la página web de la estadounidense Clínica Mayo (www.mayoclinic.org) si le preocupa su riesgo de cáncer de próstata debería interesarse por cómo prevenirlo. El cáncer de próstata es el cáncer más común que se diagnostica entre los hombres y si además algún familiar o amigo ha recibido un diagnóstico de esta enfermedad, es más común plantearse qué se puede hacer para prevenirlo.

   “No existe una forma segura de prevenir el cáncer de próstata”, afirman los facultativos estadounidenses y apuntan que a menudo los resultados de estudios científicos entran en conflicto entre sí, por lo que no se han descubierto aún vías claras para prevenir este tipo de cáncer.

   En general, los médicos recomiendan que los hombres con un riesgo medio sigan un estilo de vida que beneficie a su salud global si están interesados en la forma de prevenir el cáncer. Para ello desde la web de salud aconsejan tomar medidas en al menos estos cuatro ámbitos del estilo de vida:

  1. Elegir una dieta sana

   Existen algunas evidencias que muestran que seguir una dieta saludable que reduzca el consumo de grasas y aumente el de frutas y vegetales podría reducir el riesgo de cáncer de próstata, aunque los resultados científicos no siempre coinciden. Si quieres reducir el riesgo de cáncer de próstata considera las siguientes opciones:

* Sigue una dieta baja en grasas: los alimentos que contienen grasas incluyen carnes, frutos secos, aceites y productos lácteos, como la leche y el queso. En los estudios, los hombres que comían la mayor cantidad de grasa a diario tenían un mayor riesgo de cáncer de próstata.

Aunque esta asociación no prueba que el exceso de grasa cause cáncer de próstata, reducir la cantidad de grasa que se come a diario tiene beneficios comprobados, como el control del peso y la mejor salud cardiaca.

Para reducir la cantidad de grasa que comes cada día, limita los alimentos grasos o elige las variedades bajas en grasa. Por ejemplo, reduce la cantidad de grasas que añades a los alimentos al cocinar, elige cortes magros de carne y productos lácteos bajos en grasa o desnatados.

* Come más grasa procedente de vegetales que de animales: en los estudios que examinaron grasa y riesgo de cáncer de próstata, las grasas animales aparecían como más propensas a asociarse con un mayor riesgo de cáncer de próstata. Los productos animales que contienen grasas incluyen carne, manteca y mantequilla. Cuando sea posible, utiliza grasas procedentes de vegetales en lugar de las cárnicas. Por ejemplo, cocina con aceite de oliva en vez de con mantequilla o utiliza frutos secos o semillas en tu ensalada en vez de queso.

* Aumenta la cantidad de frutas y vegetales que comes cada día: las frutas y vegetales están llenos de vitaminas y nutrientes que se cree reducen el riesgo de cáncer de próstata, aunque la investigación no ha probado que ningún nutriente en particular garantice reducir este riesgo. Comer más frutas y vegetales también ayuda a dejar menos espacio a otros alimentos, como aquellos altos en grasa.

Aumenta la cantidad de frutas y vegetales en la dieta diaria añadiendo una ración adicional de una fruta o vegetal en cada comida. También puedes tomar frutas y vegetales como tentempiés.

* Come pescado: el pescado graso como el salmón, las sardinas, el atún o la trucha contienen un ácido graso denominado omega-3 que se ha vinculado a un menor riesgo de cáncer de próstata. Si no tomas normalmente pescado intenta añadirlo a tu dieta.

* Reduce la cantidad de productos lácteos que comes cada día: existen estudios en los que los hombres que toman la mayor cantidad de productos lácteos, como leche, queso y yogur, cada día tienen un mayor riesgo de cáncer de próstata. Pero los resultados de los estudios son heterogéneos y el riesgo asociado con los productos lácteos se considera que puede ser pequeño.

* Toma té verde: los estudios de hombres que beben té verde o toman extractos de té verde como suplemento han mostrado un menor riesgo de cáncer de próstata. Si te gusta tomar té, considera la posibilidad de tomar té verde.

* Intenta añadir la soja a tu dieta: las dietas que incluyen tofu, un producto realizado a partir de la soja, se ha vinculado a un menor riesgo de cáncer de próstata. Se cree que el beneficio de la soja procede de un nutriente específico denominado isoflavonas. Otras fuentes de isoflavonas incluyen las alubias, los garbanzos, las lentejas y los cacahuetes.

* Bebe alcohol con moderación o déjalo por completo: si eliges beber alcohol, limítate a una o dos bebidas al día. No existen evidencias claras de que beber alcohol pueda afectar al riesgo de cáncer de próstata pero un estudio descubrió que los hombres que tomaban varias bebidas cada día durante muchos años tenían un mayor riesgo.

  1. Mantener un peso saludable

   Los hombres con un índice de masa corporal (IMC) de 30 o superior se consideran obesos. Ser obeso aumenta el riesgo de cáncer de próstata. Si tienes sobrepeso u obesidad, prueba a perder peso. Puedes conseguirlo reduciendo el número de calorías que tomas cada día y aumentando la cantidad de ejercicio que haces.

   Si tienes un peso saludable, trata de mantenerlo haciendo ejercicio la mayoría de los días de la semana y eligiendo una dieta saludable rica en frutas, vegetales y cereales integrales.

  1. Realizar más ejercicio durante la semana

   Los estudios sobre ejercicio y cáncer de próstata han mostrado en gran medida que los hombres que realizan ejercicio podrían tener un menor riesgo de cáncer de próstata. Pero no todos los estudios han coincidido en ello. El ejercicio tiene muchos otros beneficios para la salud y podría reducir el riesgo de enfermedad cardiaca y otros cánceres. El ejercicio puede ayudar a mantener un buen peso o puede ayudar a perderlo.

   Si no realizas ya algún tipo de ejercicio, consulta con tu médico para asegurarte de que estás bien para comenzar a realizarlo. Cuando empieces a hacerlo, ve despacio. Añade actividad física a tu día a día aparcando el coche más lejos del trabajo o del lugar al que te dirijas y prueba a utilizar las escaleras en vez del ascensor. Ponte como objetivo realizar 30 minutos de ejercicio en la mayoría de los días de la semana.

  1. Consultar al médico sobre el posible riesgo

   Algunos hombres tienen un mayor riesgo de cáncer de próstata. Para aquellos con un riesgo muy elevado, existen opciones para reducirlo, entre ellas algunos medicamentos. Si piensas que tienes un riesgo alto de cáncer de próstata discútelo con tu médico.

 

 

 

 

 

 

 

7 cosas que no sabías sobre el cáncer de mama

El cáncer de mama es una de las enfermedades más temidas por las mujeres y, cuando de cáncer se trata, también una de las más frecuentes. Pero, no debes permitir que el miedo te paralice: hay muchas decisiones que puedes tomar para prevenir el cáncer de mama.

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#1 La mamografía

Una vez que llegues a los 40, es fundamental que comiences a realizarte mamografías. Ten presente que si en tu familia hay antecedentes de este tipo de cáncer, es recomendable que empieces con las mamografías antes. Ahora bien, este estudio puede tener sus fallas. Por este motivo, es vital que lo complementes con un examen clínico anual. La combinación de estas precauciones es la mejor estrategia para detectar el cáncer de mama a tiempo.

#2 Vida activa

Ya se ha comprobado que quienes realizan actividad física de forma regular poseen menos riesgos de desarrollar cáncer de mama. Cualquier tipo de ejercicio es útil, aunque también se ha constatado que las actividades aeróbicas son particularmente beneficiosas. Así, las mujeres que las practican poseen un 55% posibilidades menos de morir a causa de este tipo de cáncer.

#3 La alimentación

Una dieta saludable es una de las mejores aliadas en la prevención del cáncer de mama. Asimismo, se ha develado que la ingesta de folato –presente en vegetales de hoja verde, frijoles y cereales fortificados– podría ayudar a mitigar los efectos nocivos que posee el consumo de bebidas alcohólicas en el desarrollo del cáncer de mama.

#4 El sobrepeso

Conservar un peso saludable a lo largo de toda la vida disminuye los riesgos de padecer casi cualquier cosa: enfermedades cardíacas, diabetes del tipo 2, artritis… Ahora bien, cuando se trata del cáncer de mama, son los kilitos en exceso de la postmenopausia los que constituyen el mayor peligro. Esto se debe a que en las mujeres que atraviesan esta etapa vital, la principal fuente de estrógenos proviene de la grasa corporal. Por tanto, cuanto mayor tejido adiposo, más numerosos serán los estrógenos en sangre y más los riesgos de desarrollar cáncer de mama.

#5 El dolor

El dolor de mama no suele ser un síntoma frecuente de este tipo de cáncer. Por tanto, si has o estás experimentando algún tipo de aflicción en esta zona, puedes volver a respirar. Es probable que la causa de tu dolor se vincule a cambios hormonales, un quiste benigno o algún tipo de tensión muscular. Ten en cuenta que los síntomas del cáncer de mama más usuales son: bulto tangible, cambios en el tamaño y forma de las mamas, arrugas en la zona o escamas y secreciones en los pezones.

#6 Los riesgos

A los 40 años, una mujer promedio tiene 1 en 69 posibilidades de desarrollar cáncer de mama en los 10 años siguientes. A los 50 años, las posibilidades ascienden a 1 en 42 y a los 60, a 1 en 29. Estos datos sugieren que, estadísticamente, las sexagenarias y las septuagenarias tienen más riesgos de contraer este tipo de cáncer. Sin embargo, es importante considerar que es en estas edades en las que el cáncer de mama es más fácilmente curable. Esto se debe a que cuando esta variedad de cáncer aparece a esas edades asume formas menos agresivas.

#7 La historia familiar

El hecho de que el cáncer de mama ya haya visitado a alguna mujer de tu familia no significa, bajo ningún concepto, que tú también vayas a padecerlo. Solo entre el 20% y el 30% de las mujeres con cáncer de mama tienen antecedentes familiares. Así que guarda la calma: la biología no determina el destino.

 Vía: mujer.com

Un nuevo tratamiento aumenta casi el 40% la supervivencia del cáncer de mama HER2+

Es un tratamiento que aumenta en un 40 por ciento la supervivencia del cáncer de mama HER2 positivo con metástasis, según recoge el estudio Cleopatra, presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), que se celebra en Madrid.

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El HER2 (receptor 2 de factor de crecimiento epidérmico humano) es un gen que puede influir en el desarrollo del cáncer de mama.

En esta investigación han participado un total de 250 centros de 19 países, entre ellos nueve hospitales españoles, y 808 mujeres con este tipo de cáncer de mama.

Un seguimiento a largo plazo, 50 meses, de este estudio, ha demostrado los beneficios del nuevo fármaco en este cáncer con metástasis, señalan sus autores, ya que la supervivencia global ha pasado de una mediana de 40,8 meses a 56,5, logrando 15,7 meses más de vida.

El tratamiento añade un nuevo principio activo, pertuzumab, al actual, con trastuzumab y quimioterapia.

El cáncer de mama HER2 positivo representa entre el 15 y el 20 por ciento del total de este tipo de tumores.

En junio pasado, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad autorizó la financiación de este nuevo medicamento, comercializado por Roche, para combinarse con los otros fármacos.

Un resultado sin precedentes

“La mejora de la supervivencia observada en el estudio Cleopatra de cerca de 16 meses no tiene precedentes en otros sobre cáncer de mama metastásico; los resultados son increiblemente útiles para los pacientes y sus familiares”, ha señalado la autora principal del trabajo, la doctora Sandra Swain, del Washington Hospital Center, de Estados Unidos.

Javier Cortés, director del Programa de Cáncer de Mama en el Instituto de Oncología Vall d´Hebrón de Barcelona, también autor de este estudio, ha calificado el resultado como “uno de los mayores logros encaminados a convertir esta patología en una enfermedad crónica en un futuro próximo”.

“Deberíamos considerar esta combinación como el tratamiento estándar para nuestros pacientes”, ha señalado Cortés, quien ha añadido que estos resultados “van a ayudar a la sociedad a entender que en un futuro la población no morirá por cáncer”.

La doctora Eva Ciruelos, oncóloga del hospital 12 de Octubre de Madrid, participante en el estudio, ha señalado: “Estamos ante cifras de supervivencia prácticamente inéditas en la oncología en la enfermedad avanzada; hay patologías no oncológicas consideradas crónicas en las que la tasa de supervivencia se aproxima a lo que revela este estudio”.

Para Eva Ciruelos, nunca antes en el desarrollo clínico de un fármaco contra el cáncer de mama la oncología española había tenido un peso tan grande.

Esta especialista ha resaltado que doctores e investigadores como José Baselga, Joan Albanell, Javier Cortés y Ana Lluch “han estado implicados” desde sus primeras fases en este trabajo.

También ha subrayado que todas las afectadas por este tipo de cáncer de mama podrán beneficiarse del nuevo tratamiento, que mejora la calidad de vida del paciente y reduce los efectos secundarios.

 Fuente: www.noticiaaldia.com

Los adolescentes obesos tienen riesgo cáncer

España

La obesidad y la inflamación en la adolescencia tardía se asocian con un mayor riesgo de cáncer de colon y rectal en la adultez, sugiere un nuevo estudio de hombres suecos.

obesidad adolescente

El estudio de 35 años de duración halló que los hombres de 16 a 20 años de edad que eran obesos tenían un riesgo de más del doble de contraer cáncer de colon o rectal en comparación con los adolescentes de peso normal.

Y los adolescentes con unos niveles altos de inflamación experimentaban un aumento del 63% en el riesgo de contraer cáncer colorrectal, frente a los que tenían unos niveles bajos de inflamación, hallaron los investigadores.

“Estos resultados son importantes porque sabemos relativamente poco sobre el rol de las exposiciones en la juventud en el desarrollo del cáncer de colon”, apuntó la investigadora líder, Elizabeth Kantor, investigadora postdoctoral del departamento de epidemiología de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Boston.

Pero Kantor dijo que este estudio no prueba que la obesidad y la inflamación en la adolescencia provocaran el aumento en el riesgo de cáncer colorrectal.

“Hablamos de asociaciones y no podemos decir si son causales o no”, explicó. “Por ese motivo, creo que es importante tener cuidado con las conclusiones del estudio”, añadió.

Por un lado, no se sabía nada sobre las dietas de los chicos estudiados, anotaron los investigadores.

Se cree que la obesidad es una causa de inflamación, que se ha asociado con un mayor riesgo de varios cánceres, según la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).

Los resultados del estudio se presentaron el pasado lunes en una reunión de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (American Association for Cancer Research), en Nueva Orleans.

El doctgor Andrew Chan, profesor asociado del departamento de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, dijo que hay “evidencias generalizadas” de que la obesidad es un factor de riesgo del cáncer de colon.

Pero no está claro en qué momento es la obesidad más importante señaló. “Sabemos que el desarrollo del cáncer de colon tarda muchos años. Así que es importante comprender si lo que más influye es la obesidad a principios de la vida o más tarde”, planteó Chan.

Kantor se mostró de acuerdo en que se necesita más trabajo para determinar cómo la obesidad y la inflamación podrían influir sobre el riesgo de cáncer colorrectal en distintas etapas de la vida.

Para el estudio, el equipo de Kantor analizó datos sobre casi 240,000 hombres suecos que hicieron el servicio militar entre 1969 y 1976 entre los 16 y los 20 años de edad.

Cuando comenzaron en el ejército, los hombres se sometieron a análisis de sangre para medir la inflamación en el cuerpo, y se registró su estatura y su peso.

Para identificar a los hombres con cáncer colorrectal en este grupo, los investigadores vincularon los expedientes del servicio militar con un registro nacional de cáncer. Para principios de 2010, los investigadores hallaron que 501 hombres habían contraído cáncer de colon y 384 habían contraído cáncer rectal.

La obesidad se asoció con un riesgo 2.37 veces más elevado de contraer cáncer colorrectal, apuntaron los investigadores.

Al Dr. David Katz, director del Centro de Investigación en Prevención de la Universidad de Yale, los hallazgos no le sorprendieron. “Hace mucho que sabemos que la obesidad se asocia con un mayor riesgo de casi todos los cánceres, y la obesidad se asocia con la inflamación”, comentó.

Establecer unos patrones saludables de alimentación y actividad física en la niñez es esencial, enfatizó. “Un estilo de vida saludable es la mejor defensa que tenemos contra la obesidad, la inflamación, y los peligros que auguran durante toda la vida”, señaló.

Los datos y conclusiones presentados en reuniones normalmente son considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

 

Fuente: www.laprensa.hn

 

 

 

¿Ha aumentado el cáncer?

Expertos reunidos en un congreso de oncología en Madrid respondieron a SEMANA uno de los interrogantes que más atormentan a las personas sobre este enemigo silencioso.

cáncer

Casi todos viven  hoy de una u otra forma con el cáncer, ya sea porque se los han diagnosticado o un pariente o amigo lo padece. Esa familiaridad con dicho mal ha hecho pensar a muchos que se trata de una epidemia y que algo en el ambiente lo está disparando. Para la mayoría de los oncólogos esa apreciación no es errada.  Según Andrés Cervantes, miembro de la Sociedad Europea de Oncología Médica, el cáncer es una de las causas principales de muerte en el mundo “y  esperamos que aumente significativamente en personas mayores de 65 años”, dijo a SEMANA durante el congreso ESMO 2014 que se llevó a cabo en Madrid. Además se ven más casos en rangos de edad menores. “Vemos más pacientes de cáncer de mama de 27 años y el cáncer de colon, que era de viejos, en personas de 33 años”, dice Carlos Ortiz, oncólogo de la Clínica del Country, de Bogotá.

La Organización Mundial de la Salud, OMS, advirtió en un informe que publicó en febrero que el número de casos de cáncer aumentará 70 por ciento en 2035 cuando pase de 14 a 24 millones.  Esto se debe no solo al aumento de la población sino al hecho de que hoy la gente vive más y el cáncer es una enfermedad asociada a la edad.

Se ha dicho que las radiaciones electromagnéticas de los celulares y otros equipos electrónicos generan riesgo de cáncer. Otros estudios han determinado una incidencia de este mal del doble y hasta el triple en personas que viven en zonas cercanas a una exploración minera, pero “hasta ahora son teorías”, dice Ortiz. Los factores comprobados que influyen son la dieta, el tabaquismo y el sedentarismo. El informe de la OMS señala que 30 por ciento de los tumores se podrían prevenir solo con cambios en el estilo de vida. Un estudio demostró, por ejemplo, que el ejercicio tiene el mismo impacto en el cáncer de colon que la quimioterapia.

Lo preocupante es que casi la mitad de la gente no sabe que estos factores predisponen al cáncer y cuando preguntan por prevención buscan respuestas mágicas. “Quieren oír que lo mejor es comer, por decir algo, pera o mangostino,  pero las recomendaciones son más generales: dieta balanceada, reducir el consumo de grasas y azúcares, hacer ejercicio diario durante 20 minutos”, dice Carlos Vargas, oncólogo de la Fundación Santa fe de Bogotá.

Solo 10 por ciento de los tumores tienen una causa genética hereditaria “por lo tanto la gente debe dejar de pensar que tener cáncer es como una lotería, y empezar a hacer cambios en su estilo de vida”, señala Amanda McLean, del World Cancer Research Fund.

Aunque las cifras globales de cáncer aumentarán, cada tumor tendrá un futuro según las circunstancias que lo predisponen.  Por ejemplo, los que dependen de infecciones, como el cáncer de cuello uterino, causado por el virus del VPH, aumentarán en regiones pobres. Sin embargo, con el descubrimiento de la vacuna se espera tener una disminución en 20 a 30 años. “Las acciones en cáncer se ven a largo plazo”, dice Cervantes. “Así se vio con la vacunación contra la hepatitis B, que ha ayudado a disminuir la incidencia de cáncer hepático en los últimos 30 años”.

No pasa lo mismo con el cáncer de piel, que está en aumento en Estados Unidos. Según Jeffrey Weber, experto en melanoma del Moffitt Cancer Center, este tumor está relacionado con los rayos ultravioleta y “esta es una sociedad que tiene más tiempo libre, que busca el sol y no toma las precauciones para protegerse”, dice.

La incidencia de cáncer de mama ha bajado porque se ha descubierto que las terapias de suplencia hormonal durante la menopausia generan riesgo y “esa  práctica se dejó de hacer”, dice Hernán Carranza, oncólogo de la Clínica del Country. También hay más campañas para detectar tempranamente el cáncer. “Por eso a pesar de que hay más enfermedad también hay más casos curados porque se identifican a tiempo”, añade.

Hoy existen mejores tratamientos para el cáncer avanzado. En el evento se dio a conocer un estudio que involucra una nueva terapia para cáncer de seno metastásico HER 2 positivo, un subtipo agresivo de tumor.  Los expertos lo calificaron de asombroso porque el beneficio demostrado no tiene precedentes. Las pacientes estudiadas fueron tratadas con una combinación de pertuzumab y trastuzumab, dos medicamentos que regulan la actividad de la proteína HER2. Al darlas en asocio con una quimioterapia llamada docetaxel se vio una sobrevida global de 15,7 meses más que con la terapia convencional. Esto es importante porque “algunos medicamentos solo retrasan la progresión de la enfermedad, otros solo incrementan la supervivencia global cinco meses, pero 15,7 es realmente sorprendente”, dice Mariana Chávez McGregor, oncóloga del MD Anderson.

También se vieron avances en terapias inmunológicas, un área de investigación muy activa por estos días pues se han encontrado maneras de estimular este ejército natural para combatir el cáncer.  Un estudio realizado por Weber mostró que en pacientes con melanoma avanzado, que tienen opciones limitadas de tratamiento, ofrecerles el anticuerpo monoclonal nivolumab mejora las tasas de respuesta y por más tiempo que la quimioterapia estándar.  “Aún no podemos prescindir de la quimioterapia pero este estudio la pone más cerca al ataúd”, dice el experto.

El aspecto inmune cobra importancia porque el cáncer tiene mecanismos para ocultarse y se ha logrado ponerlos al descubierto. También se han ideado vías para soltar los frenos del sistema inmune para que lo ataque de manera más eficaz. Los estudios empezaron en melanoma, una patología muy maligna, “pero hoy vemos que se puede utilizar en otros tumores”, agrega Ortiz.

A pesar de los avances, la lucha contra el cáncer resultó ser más complicada de lo que se pensaba.  Hoy se sabe que no es una enfermedad sino muchas, cada una  tan diversa como la otra. Y no solo eso: en cada órgano hay subtipos de cáncer totalmente diferentes unos de otros. “Eso hace que cada paciente sea único”, dice Gerard Evan, biólogo de la Universidad de Cambridge, y que su tratamiento deba ser más personalizado.

Además de eso el cáncer tiene una gran capacidad de evolucionar y volverse resistente al tratamiento porque encuentra vías alternas para sobrevivir.  Mientras más avanzados los tumores son más heterogéneos, es decir “que en el mismo hay células que responden a un medicamento pero otras que no”, dice Vargas.

Esa complejidad ha hecho que  los tratamientos en cáncer hayan cambiado en una manera evolutiva pero no revolucionaria. “Cuando empecé en esto, en cáncer de colon la sobrevida promedio era de nueve meses y ahora es de 30. Fue pasando de 9 a 15 y así poco a poco hasta llegar a 30”, dice Weber.

El cáncer supone un reto para países como Colombia donde todavía la pobreza, la falta de educación y las barreras para acceder al sistema de salud son factores carcinogénicos. Según la oncóloga Sandra Franco, “aún muchos pacientes llegan con cáncer de seno avanzado porque entre el diagnóstico y el tratamiento pasan hasta seis meses”.

Para que todos los pacientes se beneficien de los avances se requiere además que el Invima apruebe las nuevas terapias, pero eso no sucede hoy. “Hay medicamentos cuya efectividad ha sido probada científicamente pero aquí no tienen registro. En cáncer de pulmón, por ejemplo, estamos atrasados tres años con respecto al mundo”, señala Carranza. Todo esto muestra que el desafío a futuro es inmenso y que solo con campañas preventivas y un sistema coordinado y ágil de atención, se podrá controlar esa amenaza silenciosa.

Fuente: www.semana.com

Confirman que el ADN parásito influye en la evolución del cáncer

Una investigación internacional con participación española identifica un mecanismo por el que se introducen cientos de mutaciones en los tumores pulmonar y colorrectal.

ADN parásito

La transducción de secuencias en el ADN es un fenómeno poco conocido y considerado infrecuente. Su protagonista es el 50% del genoma llamado ADN parásito, formado por elementos que ocasionalmente se replican a sí mismos y migran a otros lugares de la secuencia genética.

“Hemos observado que un tipo concreto de transducción de secuencias relacionadas con una región del genoma llamada LINE-1 es bastante frecuente, sobre todo en los genomas de cáncer de pulmón y de colon”, afirma José Tubío, investigador del Wellcome Trust Sanger Institute de Cambridge y primer firmante del artículo, que se publica en la revista Science.

Junto a él, y formando parte de un nutrido grupo internacional de investigadores, han participado en el trabajo otros cuatro científicos españoles en Cambridge: Marta Tojo, Íñigo Martincorena, Jorge Zamora y Pablo Román.

Localización de los elementos más activos

Los investigadores analizaron la movilidad de elementos LINE-1 en 300 genomas de 12 tipos diferentes de cáncer, y observaron que en los genomas del cáncer sólo son capaces de moverse 74 de los 500.000 de elementos transponibles del tipo LINE-1 presentes en el ADN humano.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores desarrollaron un algoritmo que identifica y localiza el origen y las nuevas ubicaciones de los elementos LINE-1 móviles.

“Saber qué elementos transponibles de nuestro genoma tienen actividad en los tumores y dónde se esconden abre las puertas al diseño de fármacos que silencien la actividad mutagénica de estos 74 elementos en el cáncer, sin necesidad de utilizar fármacos de amplio espectro que pueden afectar a otras regiones del genoma”, señala Román, uno de los coautores del trabajo y actualmente investigador del HUCA en Metabolismo Óseo y Mineral.

Movilización de genes completos

Tal y como observaron los investigadores, la transducción de secuencias resultado de la actividad de elementos LINE-1 en ocasiones implica la movilización de genes completos y su traslado a otras regiones del ADN. Por tanto, la estructura, el número de genes y la expresión del genoma se ve alterada.

Por otra parte, “constatamos que había cambios epigenéticos asociados a la migración de los elementos transponibles. Teniendo en cuenta que las alteraciones epigenéticas están muy relacionadas con el ambiente, este trabajo señala una nueva vía de relación entre el genoma y cómo comemos y respiramos”, afirma Román.

En palabras de Tubío, “será necesario acometer más estudios para responder a las preguntas que plantea esta investigación sobre las consecuencias funcionales del mecanismo que hemos observado, pero no hay duda de que este hallazgo aporta una nueva perspectiva de interés para el diagnóstico y el tratamiento médico del cáncer”.

Fuente: Jano.es

Linfoma, la importancia de generar conciencia

Es la quinta causa de muerte por cáncer del mundo, después de los tumores de pulmón, mama, colon y melanoma.

(*) Asesoró: Dr. Ernesto Crescenti (MN: 50.776). Médico, investigador y Director del “Instituto de Inmuno-oncología Dr. Ernesto J.V. Crescenti”. Acerca del Instituto de Inmuno Oncología Dr. Ernesto J. V. Crescenti.

¿Qué es un Linfoma?

Es un crecimiento anormal de células que se desarrollan en el sistema linfático, una amplia red –parte del sistema inmunológico- de vasos o tubos finos que conectan ciertos órganos llamados ganglios linfáticos. Estos ganglios se distribuyen en grupos por todo el cuerpo: axilas, ingles, cuello, tórax y abdomen. También hay tejido linfático en otros órganos como las amígdalas, el tubo digestivo, el bazo, el timo y la médula ósea.

Tipos de Linfoma

Existen dos tipos principales de linfoma: El linfoma de Hodgkin o enfermedad de Hodgkin, es el más común y su incidencia va en aumento y los demás tipos de linfoma, que se denominan linfomas no Hodgkin, que son la forma menos común de linfoma.

¿Por qué se desarrolla?

El sistema linfático transporta un líquido llamado linfa que contiene linfocitos, un tipo de glóbulos blancos de la sangre de gran importancia en el control de las infecciones y agresiones externas. Cuando los linfocitos se multiplican de modo anómalo o no mueren cuando se les ordena, pueden reunirse en los ganglios linfáticos y formar tumores llamados linfomas.

Durante el desarrollo de esta enfermedad se produce una merma en el funcionamiento del sistema inmunitario (las células encargadas de la defensa del organismo).

¿Cuáles son los principales síntomas?

Cada persona puede tener diferentes síntomas y signos, que varían en cada caso. Incluso pueden no presentarse.

– Hinchazón indolora en los ganglios linfáticos de la parte superior del cuerpo, que se puede sentir en el cuello, la zona de la clavícula, axilas o ingle.

– Fiebre, especialmente por la noche.

– Sudores, escalofríos o cambios de temperatura.

– Pérdida de peso inexplicable.

– Pérdida de apetito.

– Fatiga y cansancio inusuales.

– Tos persistente.

– Disnea (falta de aire).

– Picazón persistente en todo el cuerpo sin causa aparente o sarpullido.

– Inflamación en las amígdalas.

– Dolor de cabeza.

Si tiene algún síntoma que le preocupa, consulte a su médico de inmediato. Tenga en cuenta que estos síntomas pueden ser producto de otras afecciones distintas al linfoma.

Fuente: www.asteriscos.tv

Conozca los síntomas del linfoma, un tipo de cáncer linfático

En el marco del Día Mundial del Linfoma, celebrado el pasado 15 de septiembre, el coordinador clínico de Oncología del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán, Juan Pablo Brito Miranda, apuntó que es importante que la población conozca los síntomas del linfoma para que, en caso de padecerlo, acuda con su médico de manera oportuna y recibir el tratamiento más adecuado.

linfomas

Indicó que en general, los linfomas se presentan como ganglios linfáticos aumentados de tamaño, que cuando aparecen en zonas accesibles como cuello, axilas o ingle, se pueden palpar evidenciando su aumento de tamaño.

En otras ocasiones, los ganglios afectados están muy internos, como por ejemplo en el abdomen, y pueden pasar desapercibidos por lo que el diagnóstico es más difícil y sólo se consigue cuando aparecen otros síntomas, como fiebre o pérdida importante de peso, que obligan a realizar estudios más exhaustivos.

Brito Miranda mencionó que el linfoma es el cáncer de una parte del sistema inmunológico llamado sistema linfático. Existen muchos tipos de linfoma; un tipo se denomina enfermedad de Hodgkin, mientras que el resto se conoce como linfoma no Hodgkin.

Este último se presenta cuando un tipo de glóbulos blancos se hacen anormales; mismos que se dividen en múltiples ocasiones aumentando el número de células anormales. Éstas pueden diseminarse a casi todas las partes del cuerpo.

Este tipo de linfoma puede causar muchos síntomas, tales como ganglios linfáticos inflamados, sin dolor, en el cuello, axilas o ingle; pérdida de peso inexplicable, fiebre, sudoración nocturna, tos, debilidad y cansancio que no desaparece; así como inflamación o sensación de hinchazón abdominal.

Los linfomas indolentes tienden a crecer de forma lenta. Aun sin ningún tratamiento, los pacientes con este tipo de linfoma con frecuencia viven muchos años sin presentar problemas a causa de la enfermedad. Para algunos de estos pacientes, no se recomienda ningún tratamiento hasta que se desarrollen síntomas.

Por otro lado, el especialista del Seguro Social señaló que los linfomas agresivos crecen rápidamente, por lo que si no se lleva un tratamiento, la esperanza de vida de estos pacientes es de semanas o meses. Afortunadamente, la mayoría de los linfomas agresivos y altamente agresivos responden bien a la quimioterapia y muchos de ellos se curan.

Para finalizar, Brito Miranda apuntó que actualmente la base del tratamiento de los linfomas es la quimioterapia y la radioterapia, aunque están apareciendo otras modalidades terapéuticas prometedoras. Es muy importante realizar un diagnóstico preciso y un buen estudio de extensión de la enfermedad, que permitan tener todos los datos necesarios para decidir el tratamiento más adecuado.- (Comunicado No. 5439-14)

Fuente: http://yucatan.com.mx/