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Medicina preventiva: 8 pruebas médicas para curarnos en salud

Muchos de nosotros sólo acudimos al médico cuando nos duele algo o no nos sentimos bien. Sin embargo, sería aconsejable que todos nos realizáramos una serie de chequeos anuales voluntarios con el fin de determinar nuestro estado general de salud y detectar posibles enfermedades de forma precoz.

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Analizamos las ocho pruebas médicas que la medicina preventiva aconseja hacerse una vez al año para que nos curemos en salud. Estos controles periódicos deberían ser nuestra ITV anual:

  1. Analítica básica: Los resultados de una analítica aportan al especialista información esencial de nuestro estado general de salud. Las pruebas rutinarias en personas sanas permiten iniciar un tratamiento de forma precoz en el caso de detectar niveles altos de glucosa, colesterol u otras grasas. En los hombres, a partir de los 45 años, la analítica básica incluye el PSA o marcador de próstata.

La doctora Marta Rodríguez de la Clínica Cima Sanitas de Barcelona nos explica la importancia de realizarse una analítica preventiva: “En pacientes sanos, se aconseja una analítica anual que incluya un hemograma, un perfil de bioquímica y un TSH (valoración de tiroides).

En la mujer, se sugiere realizar la analítica para detectar posibles anemias, que pueden ser secundarias a menstruaciones abundantes, en cuyo caso deberíamos suplementar con hierro”.

  1. Presión arterial: La hipertensión afecta a mil millones de personas en el mundo según la OMS, y sólo en Europa uno de cada tres adultos la padece con el consiguiente riesgo a sufrir cardiopatías o accidentes cerebrovasuculares.

Las revisiones ayudan a detectar posibles patologías que se pueden prevenir o tratar precozmente. Según la doctora Rodríguez, si el paciente está sano se aconseja realizar una medición de tensión dos veces al año, una en verano, cuando la tensión tiende a ser más baja, y otra en invierno.

  1. Perfil hormonal: Un análisis hormonal es una prueba importantísima para curarse en salud. “El análisis hormonal y de tiroides es la gran medicina preventiva con mayúsculas. Somos el resultado de un complejo entramado bioquímico. En el caso de las mujeres, es mucho más importante y se espera que el perfil hormonal femenino forme parte de cualquier revisión médica pronto. La prueba es muy sencilla. Basta extraer la sangre y los resultados los puede valorar un endocrino o el especialista de medicina general”, dice la especialista en Medicina y Cirugía Josefina Vicario.

La doctora recomienda repasar una vez al año los niveles de estradiol, la progesterona, la hormona foliculoestimulante, la leutenizante y la prolactina.

  1. Examen bucodental: Hay que acudir al dentista antes de que haya dolor, y es importantísimo realizarse limpiezas dentales de forma periódica, pues la placa que no se elimina de forma correcta puede acabar afectando de forma corrosiva a las encías y al hueso, que son el soporte de las piezas dentales. La salud dental española es aun muy inferior a la media europea, pues según los últimos datos de la Organización Colegial de Dentistas de España, el 93% de la población tiene caries, lo que revela una tendencia general a demorar la visita al dentista. “Si acudimos cada año al odontólogo se podrá detectar de manera temprana cualquier patología, ya sea una caries o un problema periodontal. La detección precoz, además de facilitar el tratamiento, implica menos molestias para el paciente”, explica el director médico de Vitaldent, Gustavo Camañas.
  2. Control respiratorio: Para prevenir enfermedades respiratorias como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) se recomienda revisar el aparato respiratorio cada uno o dos años realizando una espirometría. “Salvo la gasometría arterial, que se hace en pocas ocasiones, el resto de pruebas ni duelen ni son invasivas.

La más común es la espirometría, que consiste en medir el flujo de aire en los pulmones. Para llevarla a cabo, el paciente solo tiene que respirar dentro de una boquilla conectada a un espirómetro que registra los datos”, dice Santiago Carrizo Sierra, especialista en neumología.

  1. Examen visual: El test oftalmológico puede detectar importantes alteraciones oculares antes de que exista sintomatología apreciable y mejorar su pronóstico. La pérdida visual muy frecuentemente está asociada a enfermedades relacionadas con una edad avanzada, especialmente la degeneración macular y el glaucoma. En España, según el Libro Blanco de la Visión, sólo un 40% de la población se somete al examen visual de forma periódica, por lo que no es de extrañar que hayamos pasado de un porcentaje de la población que necesita corrección visual del 50,6% en el 2008 a un 53,4% en el 2012. Según la doctora Marta Pazos, del Institut de la Mácula i de la Retina del Hospital Quirón Teknon de Barcelona, “no hay que esperar a notar síntomas visuales o baja visión para ir al oftalmólogo”.
  2. Revisión dermatológica: El órgano más extenso de nuestra anatomía también requiere de revisiones periódicas. Como señala Cristina Núñez, dermatóloga de la Clínica de la Milagrosa de Madrid, deberíamos acudir una vez al año (o cada seis meses si tenemos la piel muy clara o muchos lunares) al dermatólogo para realizarnos un examen cutáneo y prevenir posibles lesiones.

Según la doctora, el método más avanzado de revisión consiste en revisar los lunares con un aparato que los amplifica diez veces. Lo más importante es que estas fotografías se archivan para comparar la evolución del lunar en un futuro.

  1. Revisión ginecológica: Todas las mujeres deberían hacer una visita anual obligada al ginecólogo, no obstante, según datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), una de cada cinco mujeres confiesa no haber acudido nunca. Miguel Ferrer Gispert, especialista en Obstetricia y Ginecología, explica las pruebas obligatorias del control ginecológico: ” Los controles ginecológicos deben empezar a realizarse a partir de los 18 años o en el momento del inicio de las relaciones sexuales.

La revisión completa ha de incluir cinco tipos de pruebas como mínimo en pacientes sin antecedentes: exploración mamaria, citología, coloposcopia, tacto vaginal bimanual y ecografía ginecológica transvaginal. […]. Aunque no se tengan antecedentes, a partir de los 40 años es importante realizar una mamografía al año”.

Por: Erika Galípolo

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