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ACV isquémico

Las 6 horas vitales para tratar un ACV

Desde la aparición de los primeros síntomas hay un lapso de tiempo para tratar y revertir un accidente cerebrovascular. Cómo reconocer los signos de alerta.

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“El accidente cerebrovascular (ACV) es una emergencia porque hay muy poco tiempo para tratarlo y revertirlo: desde que se empiezan a tener los síntomas, el lapso para actuar es de entre 3 y 6 horas. Por eso, lo primero que hay que hacer cuando se detectan los signos es llevar a la persona a un centro médico”, advirtió el neurocirujano Alejandro Musacchio, en el marco del Día Mundial del ACV, que se conmemoró el pasado 29 de octubre.

El especialista explicó que existen dos tipos de ACV:

* Hemorrágico: se produce cuando se rompe una arteria, debido a la hipertensión arterial o a un aneurisma cerebral, que es una malformación congénita que produce una hemorragia en el cerebro. El 20 % de los ACV son de este tipo.

* Isquémico: se produce por oclusión de una arteria, que se tapa por colesterol o por un pequeño coágulo, que puede venir de las carótidas o ser de origen cardíaco o hematológico. No llega sangre a una parte del cerebro. El 80 % de los ACV son isquémicos. “Si no se trata a tiempo, la falta de circulación produce un infarto cerebral”, señaló Musacchio.

Los signos de un ACV isquémico incluyen: hemiplejia o falta de movimiento en la mitad del cuerpo (brazo, pierna y mitad de la cara, todos del mismo lado), trastorno de la visión y/o del lenguaje (dificultad para expresarse o para comprender), confusión espacio-temporal (el paciente no se ubica ni reconoce) y/o pérdida del conocimiento.

En tanto, la rotura de un aneurisma provoca un “dolor de cabeza en estallido”. “Se lo llama así porque parece que se rompe algo dentro de la cabeza. Eso puede producir un dolor de cabeza muy fuerte, vómitos, rigidez hasta pérdida de conocimiento y coma. Entre el 30 % y el 40 % de las personas fallece cuando se rompe el aneurisma; el resto puede ser tratado”, precisó Musacchio.

Tratamiento

Apenas se manifiestan los síntomas, hay que concurrir a un centro médico. “Allí se hace una tomografía rápidamente. Si no se visualiza una hemorragia, se le hace una angiografía digital cerebral, que es el único método para detectar la oclusión de las arterias. Se puede actuar disolviendo el coágulo o tratando de sacarlo. El lapso para actuar es entre 3 y 6 horas. Más de la mitad de los pacientes que llegan a tiempo pueden recuperarse. Cuanto antes se actúe, menores son las secuelas”, indicó Musacchio.

En caso de un ACV hemorrágico, se puede operar dentro de las primeras 24 horas, “pero es una situación más riesgosa y que produce mayores secuelas que el ACV isquémico”, comparó el especialista.

¿Se puede prevenir un ACV? “Hay un 50 % de enfermedades cardiovasculares que son transmitidas genéticamente. Pero después hay otros factores, como la diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad, el estrés, el sedentarismo, el cigarrillo y las drogas, que favorecen un ACV y sobre las cuales se puede hacer prevención”, finalizó el médico.

Para prevenir un ACV, el Ministerio de Salud de la Nación recomienda: controlar la hipertensión arterial, no fumar, tratar los trastornos del colesterol con dieta y medicamentos si fuera necesario; tratar la diabetes o el síndrome metabólico (resistencia a la insulina); hacer una actividad física regular y moderada; controlar el déficit de magnesio; tener un diagnóstico precoz de las obstrucciones arterioescleróticas de las arterias carótidas y su corrección (se realiza por medio de un examen médico y una ecografía de las arterias carótidas); prevenir con medicación las trombosis y embolias cerebrales.

Fuente: www.ellitoral.com