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análisis de sangre

Los adolescentes obesos tienen riesgo cáncer

España

La obesidad y la inflamación en la adolescencia tardía se asocian con un mayor riesgo de cáncer de colon y rectal en la adultez, sugiere un nuevo estudio de hombres suecos.

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El estudio de 35 años de duración halló que los hombres de 16 a 20 años de edad que eran obesos tenían un riesgo de más del doble de contraer cáncer de colon o rectal en comparación con los adolescentes de peso normal.

Y los adolescentes con unos niveles altos de inflamación experimentaban un aumento del 63% en el riesgo de contraer cáncer colorrectal, frente a los que tenían unos niveles bajos de inflamación, hallaron los investigadores.

“Estos resultados son importantes porque sabemos relativamente poco sobre el rol de las exposiciones en la juventud en el desarrollo del cáncer de colon”, apuntó la investigadora líder, Elizabeth Kantor, investigadora postdoctoral del departamento de epidemiología de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Boston.

Pero Kantor dijo que este estudio no prueba que la obesidad y la inflamación en la adolescencia provocaran el aumento en el riesgo de cáncer colorrectal.

“Hablamos de asociaciones y no podemos decir si son causales o no”, explicó. “Por ese motivo, creo que es importante tener cuidado con las conclusiones del estudio”, añadió.

Por un lado, no se sabía nada sobre las dietas de los chicos estudiados, anotaron los investigadores.

Se cree que la obesidad es una causa de inflamación, que se ha asociado con un mayor riesgo de varios cánceres, según la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).

Los resultados del estudio se presentaron el pasado lunes en una reunión de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (American Association for Cancer Research), en Nueva Orleans.

El doctgor Andrew Chan, profesor asociado del departamento de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, dijo que hay “evidencias generalizadas” de que la obesidad es un factor de riesgo del cáncer de colon.

Pero no está claro en qué momento es la obesidad más importante señaló. “Sabemos que el desarrollo del cáncer de colon tarda muchos años. Así que es importante comprender si lo que más influye es la obesidad a principios de la vida o más tarde”, planteó Chan.

Kantor se mostró de acuerdo en que se necesita más trabajo para determinar cómo la obesidad y la inflamación podrían influir sobre el riesgo de cáncer colorrectal en distintas etapas de la vida.

Para el estudio, el equipo de Kantor analizó datos sobre casi 240,000 hombres suecos que hicieron el servicio militar entre 1969 y 1976 entre los 16 y los 20 años de edad.

Cuando comenzaron en el ejército, los hombres se sometieron a análisis de sangre para medir la inflamación en el cuerpo, y se registró su estatura y su peso.

Para identificar a los hombres con cáncer colorrectal en este grupo, los investigadores vincularon los expedientes del servicio militar con un registro nacional de cáncer. Para principios de 2010, los investigadores hallaron que 501 hombres habían contraído cáncer de colon y 384 habían contraído cáncer rectal.

La obesidad se asoció con un riesgo 2.37 veces más elevado de contraer cáncer colorrectal, apuntaron los investigadores.

Al Dr. David Katz, director del Centro de Investigación en Prevención de la Universidad de Yale, los hallazgos no le sorprendieron. “Hace mucho que sabemos que la obesidad se asocia con un mayor riesgo de casi todos los cánceres, y la obesidad se asocia con la inflamación”, comentó.

Establecer unos patrones saludables de alimentación y actividad física en la niñez es esencial, enfatizó. “Un estilo de vida saludable es la mejor defensa que tenemos contra la obesidad, la inflamación, y los peligros que auguran durante toda la vida”, señaló.

Los datos y conclusiones presentados en reuniones normalmente son considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

 

Fuente: www.laprensa.hn

 

 

 

Massagué: En cinco años un análisis de sangre podrá detectar el cáncer

El científico catalán Joan Massagué, una de las primeras autoridades mundiales en la investigación del cáncer, cree que en 5 años será posible detectar muchos tipos de tumores con sólo un análisis de sangre, una revolución, dice, en la detección precoz de una enfermedad que va camino de normalizarse.

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El científico español es director del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York

«Lo llamo revolución porque puede ir muy rápido, es económico e implementable en todo el mundo, como lo fue en su día Internet o la telefonía móvil», afirma, en una entrevista con Efe, el director del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York.

Según Massagué, esa revolución está en sus comienzos y se empieza a implementar ahora pero va tan rápido que aplicar esta técnica «podría ser cosa de poco tiempo, de cuatro o cinco años».

«Ahora que las técnicas de secuenciación del ADN de los tumores han avanzado tantísimo y son tan económicas, uno puede hacer análisis de sangre para ver si hay restos de ADN de algún tumor que tengamos en el organismo. No sabemos dónde, pero está soltando células, algunas de ellas se deshacen, mueren y su contenido de ADN con sus mutaciones está en la circulación», explica.

El nivel de mutación cancerígena en sangre se puede leer con técnicas «altamente sensibles» y, a partir de esos indicadores, ver la posibilidad de que el paciente esté desarrollando un tumor maligno en alguna parte de su organismo, que habría que localizar después con un chequeo a fondo.

«Esto suena complejo pero vale para decir que estamos probablemente ante una revolución en la detección precoz aplicable a muchos cánceres, no sólo al de mama y al de colon», ha apuntado.

Eliminar el cáncer con defensas propias

Massagué ha inaugurado esta semana los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) con un mensaje esperanzador: antes de que pasen 50 años el cáncer estará dominado como lo están desde mediados del siglo XX las enfermedades infecciosas.

Y asegura que incluso el horizonte de 2050 es «conservador» porque va a ser antes cuando se llegue «a un nivel de satisfacción bastante importante en nuestra relación con el cáncer y nuestra capacidad de gestionarlo».

Inmunoterapia es otro frente en la batalla contra el cáncer

Ese objetivo se conseguirá, por un lado, convirtiendo en rutinaria la secuenciación, es decir la lectura completa y a fondo, del tumor que se haya extraído en el quirófano. El oncólogo tiene así una información «exquisita y medicamentos que puede aplicar o no según lo que esta información le dice», apunta.

Otro de los frentes abiertos en la batalla de la ciencia contra el cáncer es la inmunoterapia, que ya ha empezado a aplicarse y «va a aumentar de manera muy importante como terapia normal del cáncer en general».

«Nuestro organismo constantemente hace pequeños errores de intentar generar tumores, no adrede sino por accidente, con tantas células y tantos tejidos que están constantemente renovándose. Y nuestro sistema inmunitario está constantemente limpiándonos de estos prototumores. El cáncer que sale es porque sorteó, se escapó de esta vigilancia», explica.

Y añade: «Si reforzamos el sistema inmunitario para que acabe de atacar aquel cáncer, vamos a eliminar cánceres gracias a nuestras propias defensas».

Saliendo del oscurantismo

Luego están los avances que se están produciendo a la hora de entender la metástasis, en como reacciona la prole de un tumor que se ha esparcido por órganos que para las células del cáncer «son muy nuevos y muy hostiles», por lo que se pueden «cazar y atrapar mejor» que cuando forman parte de un tumor que está creciendo activamente.

Es la convergencia de esos tres elementos y de otros la que, a su juicio, ya está transformando la relación del ser humano con el cáncer en «normal» como sucedió con las infecciones, aunque algunas de ellas sean muy serias y causen muchas víctimas.

Massague considera que es hora de un cambio de mentalidad y dice que un ejemplo de la mala relación que aún se tiene con el cáncer es que en los medios de comunicación «las personas todavía dudan en decir tengo un cáncer de tal». «¿Por qué? -se pregunta- No es ninguna vergüenza y empezamos a entender la enfermedad».

Debería haber un cambio de mentalidad sobre el cáncer y su percepción

Recuerda que en el siglo XVI a quien tenía una infección le llamaban apestado y señala que en el cáncer se está saliendo todavía «de la época del oscurantismo». Se debe a que la sociedad «se afana en explicar lo que no conoce y se inventa cosas», explicaciones esotéricas, religiosas o seudocientíficas.

Pero ahí entra la ciencia: «La ciencia explica y una vez explicado eso se ve claro y a nadie le llaman apestado o lo van a decir cosas que todavía se dicen a los pobres pacientes de cáncer».

Massagué cree que le ha tocado vivir «la época más apasionante de la oncología, la gran inflexión», después de décadas de promesas que han causado «frustración» a una sociedad a la que a comienzos de los sesenta se le anunció que comenzaba la gran batalla para acabar con el cáncer. Fue el reto que en 1971 lanzó el presidente estadounidense Richard Nixon y, junto a él, la comunidad internacional. «Estamos en aquel momento que la promesa había vaticinado», anuncia.

Fuente: http://www.abc.es/