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dolor postoperatorio

Mínima invasión, máximo éxito en cirugía vertebral

cirugía mínima invasión

La cirugía mínimamente invasiva para abordar las patologías de la columna vertebral reduce las complicaciones (incluidas las pulmonares, digestivas y urinarias) y el riesgo de infecciones y trombosis venosa, y produce menos inestabilidad; elude la necesidad de transfusiones quirúrgicas y disminuye el dolor postoperatorio y el tiempo de recuperación del paciente. Estas son las ventajas enumeradas a Diario Médico por Francisco Villarejo, que ha dirigido el XII Simposio Internacional sobre Patología de la Columna Vertebral.

Para el neurocirujano, director de la Unidad de Neurocirugía de la Clínica La Luz (Madrid), la microcirugía y la mínima invasión son ineludibles en el tratamiento quirúrgico actual de las patologías de la columna vertebral, incluidas la hernia discal lumbar y cervical, la estenosis de canal lumbar, así como infecciones y tumores.

Las técnicas de mínima invasión se asocian con menos complicaciones, reducen el riesgo de infección y el dolor, y el tiempo de ingreso postoperatorio

El dolor de espalda es una afección muy común. El lumbar es uno de los motivos de consulta más frecuente en atención primaria; en el 10 por ciento de los pacientes puede llegar a cronificarse.

En el simposio se han presentado los resultados de una serie de 300 pacientes con estenosis intervenidos por el grupo de Villarejo, a los que se ha colocado el implante espaciador interespinoso Coflex, que acaba de aprobarse por la agencia reguladora estadounidense FDA. “Los resultados son excelentes. El 80 por ciento de los pacientes caminan mejor y presentan un elevado índice de satisfacción. Un 90 por ciento experimentan mejoría de diversos síntomas, incluidos dolor en espalda y pierna, y las alteraciones miccionales”. Las prótesis se colocaron en intervenciones cortas, de unos 45 minutos de duración, con una estancia hospitalaria posquirúrgica de 24 a 48 horas.

Osteoporosis

Tambien se han presentado novedades quirúrgicas en las patologías vertebrales asociadas a la osteoporosis. Se estima que el 25 por ciento de las mujeres de entre 70 y 79 años sufren fracturas de compresión vertebral, cifra que asciende al 50 por ciento en aquéllas que superan los 80 años.

El dolor causado por fracturas vertebrales osteoporóticas puede solucionarse con elastoplastia, en la que se inyecta un tipo de silicona flexible y elástica

Las pacientes con dolor causado por fracturas vertebrales osteoporóticas son candidatas al tratamiento con vertebroplastia y cifoplastia, basadas en la introducción de cemento óseo en la vértebra fracturada. No obstante, el uso de este material puede presentar como inconvenientes su gran rigidez, lo que a la larga eleva el riesgo de nuevas fracturas en las vértebras.

En los últimos años se han realizado grandes esfuerzos en la búsqueda de nuevos cementos óseos más elásticos y flexibles, que han dado origen a una nueva técnica quirúrgica denominada elastoplastia, según ha apuntado Marcelo Budke, especialista de la Clínica La Luz. Consiste en una cirugía de vertebroplastia o de cifoplastia que utiliza como relleno de las vértebras fracturadas un tipo de silicona flexible y elástica. Este procedimiento estabiliza la vértebra fracturada y evita la aparición de nuevas fracturas en las vértebras adyacentes. El equipo de Villarejo ha empleado esta nueva técnica ya en 40 casos, en los que ha comprobado la rapidez de la intervención y de la recuperación de las pacientes.

Tratamiento de los tumores

Los tumores de la columna vertebral también han ocupado parte del programa científico del simposio sobre Patología de Columna Vertebral. El neurocirujano Francisco Villarejo considera que en el abordaje de estas lesiones malignas resulta imprescindible contar con microscopio, aspirador ultrasónico, técnicas de coagulación bipolar (la monopolar se asocia a una mayor aparición de fibrosis) y estudios en el quirófano de registro de potenciales evocados.

Fuente: www.atencionprimariasalud.es