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enfermedad cardiovascular

Las mujeres biológicamente tienen un corazón más fuerte

La mujer tiene menos probabilidades de presentar problemas cardiacos, durante su juventud, pero en la menopausia debe cuidarse.

Aunque España es el país europeo con mayor esperanza de vida, nuestro corazón, la salud del corazón, está más amenazada.

mujer

Según la Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón, factores de riesgo cardiovascular como la diabetes, tabaquismo, obesidad y el sedentarismo cuentan en España con una prevalencia mayor que la media de la Unión Europea, UE.

Sin embargo, las mujeres gozan de una mejor protección ante las enfermedades cardiovasculares que los hombres. Así lo han constatado distintos estudios que ponen en evidencia la protección biológica femenina ante este tipo de patologías y su capacidad única de regenerar el músculo cardiaco.

Un equipo de expertos dirigido por el doctor Manuel Martínez-Sellés, de la SEC, analizó la relación entre el género y la supervivencia de más de 40,000 pacientes con insuficiencia cardiaca, es decir, cuando el corazón no puede bombear la cantidad de sangre que el cuerpo necesita, a partir de los resultados de 31 estudios previos.

Las mujeres con insuficiencia cardíaca viven más que los hombres.

“Con este informe, denominado MAGGIC se comprobó que las mujeres con insuficiencia cardíaca viven más que los hombres, independientemente de todo lo demás, y se observó que los varones tenían un 31% más de riesgo de muerte por insuficiencia cardíaca que las mujeres”, según Martínez-Sellés.

Este cardiólogo piensa que el corazón femenino es más resistente “porque, según se ha visto en el estudio, su ventrículo derecho responde mejor que el del hombre y el fallo card?aco se produce más tardíamente”.

De acuerdo a la SEC y la FEC, parece demostrado que las mujeres tienen una mayor protección contra las arritmias y una mejor cicatrización del corazón tras sufrir un ataque cardíaco.

También que tienden a presentar la enfermedad coronaria unos diez años más tarde que los hombres y, aunque aún no está clara la razón por la cual están más protegidas que los varones, se cree que puede ser debido a dos posibles motivos biológicos.

 España: mayor riesgo cardiovascular que la media europea

Según un informe elaborado por el Ministerio de Sanidad, la esperanza de vida de los españoles al nacer es de 82,5 años, mientras que la media europea está situada en 79,3.

Este liderazgo se debe, entre otros motivos, a la paulatina reducción de la mortalidad por enfermedad cardiovascular, ya que España es el segundo país, por detrás de Francia, en fallecimientos por esta causa.La mortalidad cardiovascular ha repuntado ligeramente en 2012.

Un estudio publicado en Revista Española de Cardiología revela que cuatro de los seis años de vida ganados en los últimos treinta años se deben a un mejor tratamiento y prevención de la enfermedad cardiovascular.

Pero, aun así, los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística muestran un pequeño repunte de mortalidad cardiovascular en 2012.

La Fundación Española del Corazón prevé que esta situación, junto con una prevalencia mayor que la media europea de muchos de los principales factores de riesgo cardiovascular (diabetes, tabaquismo, obesidad y sedentarismo), suponga un aumento de la incidencia y mortalidad por enfermedades del corazón en los próximos años si no se toman medidas al respecto.

El próximo lunes 29 de septiembre, del Día Mundial de este órgano vital. Con ese motivo se ha inaugurado la Semana del Corazón de Madrid.

Fuente: www.laprensa.hn

El corazón de hombres y mujeres no responde igual ante el estrés

Un estudio sugiere que se debería de tener en cuenta a la hora de diagnosticar y tratar a los pacientes

Hombres y mujeres tienen diferentes reacciones cardiovasculares y psicológicas ante situaciones de estrés mental, según un estudio de realizado en personas que estaban recibiendo tratamiento para la enfermedad cardiovascular. El estudio, publicado en «Journal of the American College of Cardiology», ha analizado a 56 mujeres y 254 varones diagnosticados de enfermedades cardiovasculares que participan en el estudio REMIT.

Después de someterse a una batería de pruebas, los participantes llevaron a cabo tres tipos de tareas mentales estresantes, seguidas de una prueba de esfuerzo. Los investigadores realizaron una ecocardiografía en el intervalo entre las tareas de estrés mental y los períodos de descanso para estudiar los cambios que se habían producido en el corazón; además, tomaron muestras de sangre y midieron la presión arterial y la frecuencia cardiaca.

Los investigadores del Duke Heart Center (EE.UU.) encontraron que mientras que los varones presentaban más cambios en la presión arterial y la frecuencia cardiaca en respuesta al estrés mental, las mujeres, por su lado, experimentaban isquemia miocárdica, es decir, disminución del flujo de sangre al corazón. Además ellas también sufrían un aumento de la agregación de plaquetas, que es el comienzo de la formación de coágulos de sangre, con mayor frecuencia que los hombres. Por último, las mujeres también expresaron un mayor aumento de las emociones negativas y una disminución mayor de las emociones positivas en las pruebas de estrés mental.

A tener en cuenta

Desde hace tiempo se conoce que existe una relación entre el estrés mental y enfermedad cardiovascular. Ahora, explica el autor principal, Zainab Samad, con este estudio «se revela que el estrés mental afecta a la salud cardiovascular de varones y mujeres de manera diferente». Por ello, sostiene, «tenemos que reconocer esta diferencia en la valoración y el tratamiento de los y las pacientes de enfermedad cardiovascular».

En este sentido Samad cree esencial llevar a cabo más estudios para probar la asociación de las diferencias sexuales en la respuesta del corazón al estrés mental. «Este estudio también pone de relieve la insuficiencia de las herramientas disponibles para la predicción de los riesgos, que en la actualidad no logran medir toda una faceta de riesgo, es decir, el impacto de las respuestas fisiológicas negativas al estrés psicológico en ambos sexos, y especialmente entre las mujeres».

 Fuente: www.sevilla.abc.es

 

El factor de riesgo cardíaco menos pensado

Que el tabaquismo, llevar una vida sedentaria o la obesidad son causales de enfermedad cardiovascular no es novedad. Lo que se desconoce, o no se considera demasiado, es que el enojo está dentro de lo que más afecta la salud del corazón.

estres

Hipertensión, diabetes, colesterol elevado, sedentarismo, tabaquismo, herencia genética, obesidad, hábitos poco saludables de vida… Hasta ahí, los factores más o menos conocidos por todos que pueden desencadenar un infarto agudo de miocardio.

Ahora bien, si alguien le sugiriera que vivir malhumorado o ser fácilmente “enojable” es otra de las causas que más afecta al corazón, y hasta puede producir un envejecimiento 3 mil veces más rápido de lo normal. ¿No pensaría dos veces antes de montar en cólera por motivos que bien serían evitables?

Así las cosas, estar de mal humor se suma a los factores de riesgo conocidos por todos y toma relevancia entre lo que hay que controlar si de cuidar el corazón se trata.

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la primera causa de muerte en el mundo, tanto en hombres como en mujeres, por encima del cáncer. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en las Américas las enfermedades cardiovasculares provocan 1,9 millones de muertes al año; el cáncer, 1,1 millones; la diabetes, 260.000; y las enfermedades respiratorias crónicas, 240.000. Todas ellas comparten factores de riesgo como la obesidad, la inactividad física, el tabaquismo y la dieta no saludable, entre otros.

Pero, ¿qué pasa en nuestro cuerpo cuando nos enojamos?

El corazón bombea sangre con mayor rapidez y la envía a los músculos del cuerpo en caso de que haya que correr o defenderse.

-Se crean más plaquetas y se pone en marcha el sistema inmunológico por si hay alguna herida en el cuerpo.

-Se siente fatiga y hambre.

-Las células cargadas de los lípidos liberan grasa en el flujo sanguíneo, deteriorando las arterias. La grasa acumulada se convierte en colesterol malo.

El enojo es una emoción totalmente normal y hasta sana, cuando no sucede con demasiada frecuencia, pero en exceso es altamente perjudicial para la salud del corazón. Además de aumentar el riesgo de infarto cardíaco, también puede producir ataques cerebrales, depresión y Alzheimer.

 Algunos hábitos que conviene modificar

Vivir más tranquilos: hacer pequeños cortes en la rutina y descansar 8 horas.

Llevar una dieta sana: comer más frutas y verduras, limitar el consumo de sal, evitar las grasas trans, los azúcares y el tabaco.

Hacer ejercicio: se recomienda hacer ejercicio aeróbico al menos 3 veces a la semana.

Reírse más y enamorarse: Los momentos de felicidad, la risa y en especial el enamoramiento, producen más “micro-reparadores” y “micro-rejuvenecedores” que mejoran el nivel de vida.

Fuente: www.misionesonline.net