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hábito alimenticio

¿Heredamos la gordura de nuestros padres?

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- El sobrepeso y la obesidad ha incrementado el riesgo de dos tipos de diabetes, enfermedades al corazón, presión alta e incluso algunos tipos de cáncer.

obesidad

Muchas veces pensamos que la dieta y el estilo de vida son las principales causas de subir de peso, pero ¿y si en realidad es hereditario?

Si tus padres tienen sobrepeso, ¿estás destinado a ser gordo tú también? Tus kilos de más, ¿se deben a tus malos hábitos alimenticios o a tus genes?

Todo un instinto

Los genes que nos hacen desear la comida o que nos ayudan a guardar energía fueron pasados de generación en generación y mantuvieron a nuestros ancestros vivos.

Ellos no tenían acceso confiable a suficiente comida. Por ello, evolucionamos con la costumbre de buscar activamente comida y comer lo más posible cada vez que tenemos la oportunidad.

Ahora, por primera vez en la larga historia de la evolución de nuestra especie, muchos de nosotros vivimos en un ambiente donde hay demasiada comida.

Nos gustaría pensar que tenemos supremo control sobre nuestras necesidades, pero el impulso de consumir comida es un instinto muy poderoso y primitivo.

Se podría argumentar que el sobrepeso de hoy es una respuesta natural –incluso altamente evolucionada- a nuestro ambiente.
Gordura: ¿culpa de nuestros genes?

Las dietas son hoy un gran negocio. Pero, ¿importa realmente lo que comemos si, al final, somos simplemente el producto de nuestros genes?

Un gen es parte importante del código biológico del que estamos hechos. La mitad de nuestros genes vienen de nuestra madre. La otra mitad, de nuestro padre.

El primer gen susceptible a la obesidad se denomina FTO (gen de materia grasa y obesidad asociada, según sus siglas en inglés). Este gen es el que tiene el mayor efecto sobre el índice de masa corporal (IMC) de todos los genes conocidos. Este incrementa el antojo por los alimentos más grasosos.
Tenemos alrededor de 24 mil genes, pero si heredas dos copias del FTO –una de cada padre- tienes 50% más probabilidad de tener sobrepeso.

Más de 75 genes o grupos genéticos que afectan la obesidad han sido ahora identificados, incluyendo el FTO.

Estos tienen un efecto poderoso sobre nuestros hábitos alimenticios y cuán fácilmente acumulamos grasa. Pueden también afectar nuestro metabolismo y apetito de varias maneras.

Naturaleza versus estilo de vida

  • No sólo heredamos genes de nuestros padres.
  • Comer de manera saludable comienza en el seno de la familia. Los malos hábitos, como bocadillos tarde en la noche, pueden ser pasados a los hijos. Esto deriva en malas decisiones a la hora de comer y, como consecuencia, sobrepeso.

¿Cómo puede afectar el cansancio nuestras decisiones sobre qué tipo de comida comprar?

  • Un experimento demostró que un grupo de personas que habían sido privadas de sueño compraban alimentos por casi el doble de calorías que un grupo con el mismo monto de dinero, pero que había dormido las horas necesarias.

¿Podemos ganarle a los genes?

  • Si tienes genes con predisposición a la obesidad y al antojo por comida poco saludable, no puedes cambiarlos, pero sí hacer un esfuerzo por no dejarlos dictar pauta en tu vida.
  • Sólo necesitas esforzarte en limitar tu ingesta de comida y controlar tu peso.
  • Mantener un peso saludable es posible, incluso para gente con dos genes FTO.
  • Se puede moderar el impacto de los genes a través de buenos hábitos. Algunos de estos hábitos son costumbres de familias.
  • Se pueden determinar pasos prácticos para reducir la disponibilidad de comidas ricas en grasa o azúcar en el hogar.
  • También tomarse más tiempo para las comidas familiares, todos juntos, implica que te sentirás más lleno habiendo comido menos y habiendo pensado qué es lo que comiste.
  • Nuestros genes podrán ser heredados, pero nuestros hábitos son aprendidos y podemos mejorarlos.

Fuente: BBC Mundo

Diabetes: no solo es genética sino por estrés y malos hábitos

Riesgo. El excesivo consumo de comida chatarra, dulces y el estrés son factores que pueden desencadenar esta enfermedad que ataca las células e inhibe el correcto funcionamiento de los órganos. Especialistas recomiendan hábitos alimenticios saludables y la práctica de actividad física constante para prevenirla.

Por: Jonathan Bárcena Carpio.

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Todas las mañanas Dorian Segura Álvarez cogía una taza y se preparaba un café bien cargado endulzado con cinco cucharadas de azúcar. Él no sabía que la diabetes se iba apoderando de su organismo silenciosamente.

Hace dos meses, Dorian, de 67 años de edad, tenía que someterse a una operación por una hernia lumbar. Cuando  le hicieron los exámenes pre-operatorios recién se enteró que padecía de exceso de azúcar en la sangre.”Los médicos me dijeron que la glucosa en mi sangre estaba muy elevada, desde ese instante mi vida cambió”, recuerda.

Cambió los caramelos que solía comer por frutas y verduras. Ahora el 50 % de lo que come durante el día se reparte entre zanahorias, lechugas, tomates y otras verduras, mientras que la mitad restante está balanceada entre arroz, papa y pedazos pequeños de carne, básicamente de pescado.

“Al principio fue difícil adaptarse al cambio, ahora he eliminado de mis hábitos alimenticios todo lo que contiene grasa”, cuenta.

¿qué es la diabetes?

Julio Farfán Aspilcueta, médico endocrinólogo, explica que la diabetes es una enfermedad sin cura. El páncreas deja de fabricar la cantidad suficiente de insulina que necesitan las células para alimentarse o en su defecto la calidad de esta hormona baja y comienzan los problemas.

“La diabetes se produce por el cambio de nivel de vida del paciente, está sometido a estrés, ingiere comida chatarra, no hace actividad física y comienza a subir de peso desmedidamente (obesidad)”, dice el especialista.

Agrega que todo lo que comemos se convierte en glucosa. En un paciente diabético la cantidad de azúcar permanece elevada (más de 126 miligramos por mililitro de sangre) por lo que las células no se alimentan correctamente. Esto provoca que los órganos tengan un mal funcionamiento y sin el debido cuidado el paciente puede morir.

“Tener niveles altos de glucosa produce un proceso inflamatorio en la parte interna de las arterias, por lo que se pegan los colesteroles y no permiten el paso de la sangre, es por eso que no cicatrizan las heridas y hasta se origina gangrenas”, dice.

El nivel de vida de las personas hizo que la diabetes en los últimos años se presente con mayor frecuencia. De cada 10 personas 4 son diagnosticados con este mal.

“En el mundo, cada año aproximadamente mueren cuatro millones de pacientes por diabetes. En Latinoamérica se presentan tres millones de decesos”, dice el médico.

Recomendación

Para una persona que tiene antecedentes familiares de diabetes es recomendable que no suba de peso, tenga una alimentación saludable y haga actividad física constante. En cambio, si ya se padece del mal, los pacientes deben hacer un control mensual o diario si es el caso, además de realizar deporte y comer sano.

Fuente: www.larepublica.pe