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Tabaquismo

Fumar aumenta el riesgo de padecer cáncer de vejiga

Cuando una infección en las vías urinarias no se atiende adecuadamente, hay que prestar atención, ya que si se vuelve crónica puede aumentar el riesgo de desarrollar un cáncer de vejiga.

cancer vejiga

Las molestias de la infección son prácticamente las mismas que las del cáncer, incluso ambos padecimientos suelen presentarse juntos, lo que retrasa un diagnóstico oportuno.

“El cáncer de vejiga se produce por el crecimiento anormal de células en el tejido de este órgano y afecta las capas superficiales del mismo (mucosa), la capa intermedia (músculo) o extenderse a la capa externa (serosa), aun puede extenderse fuera de la vejiga y abarcar órganos circundantes y a distancia (metástasis)”, comenta el urólogo Lauro Salvador Gómez Guerra.
El cáncer de vejiga o cáncer vesical afecta principalmente a personas de edad avanzada y es dos veces más común en varones que en mujeres.

La edad promedio al momento del diagnóstico es alrededor de los 65 años de edad. En menos del 1% de los casos se observa en pacientes menores de 40 años.

Las causas exactas de este cáncer se desconocen, sin embargo, se ha comprobado que el tabaquismo aumenta considerablemente el riesgo de adquirir la enfermedad.

De hecho, los fumadores tienen dos veces más probabilidades de desarrollar cáncer de vejiga que los no fumadores. “Al parecer, el tabaquismo es responsable hasta de un 50% de los casos en varones y hasta de un 33% en mujeres”, indica Gómez.
Los síntomas son sangre y dolor al orinar; y sensación de querer orinar sin poder hacerlo.

Tratamiento

1. El tratamiento del cáncer depende del tamaño, grado, etapa clínica del tumor y si se ha propagado fuera de la vejiga.
2. En etapas avanzadas de la enfermedad el tratamiento se complementa con radioterapia o quimioterapia.
3. Existe la terapia biológica Son sustancias elaboradas para restaurar las defensas

Fuente: www.laprensa.hn

Estas son las 7 señales de advertencia de cáncer de pulmón a tener en cuenta 

Diario Correo / El cáncer de pulmón es uno de los tipos más comunes de cáncer en hombres y mujeres en todo el mundo. Según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, aproximadamente uno de cada 14 hombres y mujeres en los EE.UU. serán diagnosticadas con cáncer de pulmón en algún momento de su vida. En el Perú estás cifras son casi similares.

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En los EE.UU., el cáncer de pulmón ha superado el cáncer de mama que es la causa más común de muerte por cáncer en las mujeres. Pero ser consciente de los factores de riesgo y prestando atención a las señales de advertencia y los síntomas, se puede salvar. Estos son los factores de riesgo:

Fumar – Existe una fuerte relación entre el cáncer de pulmón y el tabaquismo, y cerca del 90% de los casos de cáncer de pulmón son consecuencia del consumo de tabaco. El riesgo de cáncer de pulmón aumenta cuanto más cigarrillos se fuman y el tiempo que se fume. Se cree que, entre los fumadores de dos o más paquetes de cigarrillos por día, uno de cada siete morirán de cáncer de pulmón.

El tabaquismo pasivo – No tienes que ser un fumador para poner tu salud en riesgo. El humo del tabaco contiene muchas sustancias químicas que se han demostrado son cancerígenos. El riesgo aumenta cuanto más se expone a los cigarrillos fumados por otras personas.

La contaminación del aire – Se cree que la exposición prolongada al aire altamente contaminado puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón similar a la de los fumadores pasivos.

Las fibras de asbesto y otras sustancias químicas – el uso de amianto está limitado o prohibido en muchos países, pero se utilizaron ampliamente en el pasado. Esto incluye también la exposición a ciertos productos químicos y sustancias que se utilizan en varias ocupaciones e industrias tales como arsénico, berilio, cadmio, carbón, sílice y níquel.

El gas radón – Este es un gas radiactivo natural que es un producto del uranio. Es invisible e inodoro y se puede llegar a través del suelo y entrar en la casa.

Herencia – la susceptibilidad genética individual puede desempeñar un papel en el cáncer el pulmón. Asimismo, las personas con un familiar con cáncer de pulmón tienen un mayor riesgo de enfermedad.

Las enfermedades pulmonares – Ciertas enfermedades pulmonares se asocian con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, como la EPOC (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y la cicatrización de los pulmones.

Más de 65 años de edad – Casi el 70% de las personas diagnosticadas con cáncer de pulmón tienen más de 65 años de edad, mientras que menos del 3% de los cánceres de pulmón ocurren en personas menores de 45 años de edad.

Las señales de advertencia de cáncer de pulmón no siempre están presentes o son fáciles de identificar. En muchos casos, el cáncer de pulmón puede no mostrar ningún síntoma perceptible en las primeras etapas. Pero si sospechas que algunos de los factores de riesgos aplican en ti, a continuación, la detección temprana puede ayudar a las personas en alto riesgo de contraer la enfermedad.

Una persona con cáncer de pulmón puede tener los siguientes síntomas:

1. Tos persistente o cambios en la tos 

Si tienes un resfriado, la tos debe desaparecer después de una semana o dos, pero si persiste durante un largo tiempo, debes ver a tu médico. Si eres fumador o sufres de tos crónica, observa si hay algún cambio en la tos crónica, por ejemplo: más frecuencia de la tos, más profunda con un sonido más profundo y ronco, tos con sangre o tener más mucosidad de lo normal.

2. Dificultad para respirar 

Si te falta el aliento mientras realizas una tarea que podrías haber hecho fácilmente en el pasado, puede ser un síntoma de cáncer de pulmón. Este síntoma puede ocurrir si los bloques tumorales del pulmón o una vía respiratoria se estrecha, o si líquido se acumula en el pecho.

3. Dolor de huesos y pecho 

Uno de los síntomas pueden ser dolor en el pecho, el hombro o zona de la espalda. El cáncer de pulmón que se ha diseminado a los huesos, puede causar dolor en los sitios del hueso afectado. Si se ha diseminado al cerebro puede causar una serie de síntomas neurológicos y dolores de cabeza. Así que escucha a tu cuerpo y si el dolor persiste y no desaparece, ve a ver a tu médico.

4. Sibilancias 

Mientras que un silbido al respirar puede ser resultado de asma o alergias, también puede estar asociado con el cáncer de pulmón. Si las sibilancias persisten, visita a tu médico para encontrar la causa de la misma.

5. Cambios en la voz 

Tu voz se vuelve ronca y profunda, o notas cualquier otro cambio significativo en tu voz. Mientras que la ronquera puede ser resultado de un simple resfriado, si persiste luego, ir a ver a tu médico.

6. Infecciones respiratorias persistentes 

Infecciones como la bronquitis y la neumonía que no desaparece o que vuelven.

7. Pérdida de peso, pérdida de apetito, fatiga y debilidad 

Estos son síntomas no específicos que se pueden ver con muchos otros tipos de cáncer u otras enfermedades, pero si los cambios son inexplicables y persisten, ir a tu médico para encontrar la causa de la misma.

Cómo reducir el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón

– Deja de fumar si no lo has hecho aún. Si eres es un fumador pasivo, eliminar tu exposición al humo de tabaco.

– Haz una prueba para determinar si hay gas radón en tu hogar” Si sospechas que tienes gas radón en tu casa, compra un kit para prueba de radón en casa que pueden identificar aumentos en los niveles de radón en el hogar.

– Evita los carcinógenos en el trabajo – Toma precauciones para protegerte de la exposición a sustancias químicas tóxicas en el trabajo.

– Cambia a otro estilo de vida – Existe una fuerte evidencia que sugiere que el ejercicio regular puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer. También comer una dieta alta en fibra, con muchas frutas y verduras. También hay evidencia de que el ajo puede reducir el riesgo de cáncer de pulmón.

– La exploración temprana – Las radiografías de tórax no son eficaces en la detección de cáncer de pulmón en etapa temprana. Sin embargo, las TC (Tomografía computarizada) de baja dosis han demostrado reducir la mortalidad por cáncer de pulmón en un 20%.

Con Información de Diario Correo

Mujer y accidente cerebrovascular (ictus)

El ictus, lesión en el cerebro u otras estructuras dentro del cráneo por obstrucción o rotura arterial, constituye un importante problema de salud siendo la quinta causa de muerte en los hombres y la tercera causa de muerte en las mujeres en la mayoría de los países de nuestro entorno. Aunque el número de casos de ictus está disminuyendo, gracias a la mejora en la prevención y tratamiento de los principales factores de riesgo cardiovascular (obesidad, diabetes, hipertensión, tabaquismo e hipercolesterolemia) y la mejora en la implantación de hábitos de vida más saludables, esta mejoría se ha podido constatar que es menor en las mujeres.

Mujer Ictus

Importantes estudios epidemiológicos muestran que las mujeres tienen un riesgo mayor que los hombres de presentar un accidente vascular a lo largo de la vida. Las mujeres viven más años que los hombres, con el consiguiente aumento del riesgo de sufrir ictus, y que éstos sean más severos dejando secuelas más incapacitantes. Por otra parte, a medida que aumenta la edad las mujeres tienen más probabilidades de vivir solas, sin cuidadores que puedan atenderlas, generando una mayor dependencia y, en muchos casos, necesidad de institucionalización, con el consiguiente deterioro de la calidad de vida y aumento de los costes sociosanitarios, ya de por si elevados en este tipo de procesos.

Las mujeres comparten con los hombres los mismos riesgos que conducen a un ictus pero deben sumarle otros relacionados con el sexo. Así, la utilización de tratamientos hormonales, como anticonceptivos orales o suplementos hormonales en la menopausia, la salud reproductiva y el embarazo (más si se asocia a preeclampsia), aumentan este riesgo. Y, además, existen otras condiciones clínicas que también lo aumentan y son más frecuentes en las mujeres, como son la migraña con aura, obesidad, síndrome metabólico o fibrilación auricular.

 Fuente:

Jesús Castillo

Coordinador del Grupo de Trabajo de Neurología de la semFYC

Una aplicación web de Pfizer descubre al fumar qué podría haber hecho con el dinero gastado en tabaco

Por ejemplo, fumando una cantidad media de 10 cigarrillos diarios durante unos 20 años aproximadamente, la cifra total de cigarrillos consumidos asciende a más 76.000. Con esta cantidad de cigarrillos se podría recorrer hasta 60 kilómetros poniendo uno a continuación de otro, lo que equivaldría al largo de 600 campos de fútbol.

La herramienta también hace referencia a actividades que podría haber realizado el fumador con la cantidad de dinero que ha gastado en tabaco, ya que el elemento económico tiene un peso importante a la hora de motivar a un fumador a dejar el tabaco.

Además, en la web ha puesto a disposición del fumador el ‘Mapa de Consultas de Unidades de Tabaquismo’ que permite al paciente buscar cuál es la consulta más cercana y pedir el apoyo del profesional sanitario en el momento de tomar la decisión de dejar de fumar. Esta iniciativa cuenta con el aval de la ‘Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica’ (SEPAR).

“Con estas consultas se consigue optimizar el grado de atención al paciente fumador, personalizando el tratamiento según sus necesidades. Además, buscar el apoyo del médico logra que se duplique o incluso se triplique el éxito del proceso de cesación tabáquica; sobre todo si se combina el apoyo psicológico por parte del profesional sanitario con tratamiento farmacológico”, el doctor Segismundo Solano, Neumólogo del Hospital Gregorio Marañón y Coordinador del área de tabaquismo de SEPAR.

Se estima que solo el 3 por ciento de aquellos pacientes que intentan dejar de fumar sin ayuda consigue seguir sin encenderse un cigarrillo 5 años después.

Fuente:  http://www.teinteresa.es/salud/

 

 

 

 

 

Los cigarrillos electrónicos son nocivos para la salud

Contienen elementos que nunca se han utilizado por vía inhalatoria por lo que se desconocen sus efectos, sobre todo a medio y largo plazo, alertan los expertos.

El cigarrillo electrónico es tóxico y se está presentando a la sociedad como un producto con bajo riesgos para su salud, cuando es evidente que tiene efectos nocivos reales. Muchos cigarrillos electrónicos contienen nicotina, cuyos efectos cardiovasculares negativos por vía inhalatoria están sobradamente probados, y se trata además de una sustancia psicoactiva y adictiva, por lo que su uso genera dependencia.

Estas son algunas de las principales conclusiones de la jornada Cigarrillos electrónicos: potencial amenaza para la salud pública. Evidencia científica sobre su seguridad y eficacia, que se celebró en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, organizada por la Sociedad Española de Expertos en Tabaquismo (SEDET) y en colaboración con el Máster Interuniversitario de Tabaquismo (PIUFET). A la jornada acudieron medio centenar de profesionales sanitarios de diferentes ámbitos, médicos de atención primaria, farmacéuticos, psicólogos, enfermeros, neumólogos, cardiólogos y psiquiatras.

El cigarrillo electrónico con nicotina es evidentemente tóxico y se necesita conocer sus componentes y tiempo para valorar sus efectos a medio y corto plazo en el organismo. Si bien se emplean algunas sustancias aprobadas para el consumo, contienen elementos que nunca se han utilizado por vía inhalatoria por lo que desconocemos sus efectos, sobre todo a medio y largo plazo.

En la jornada de la SEDET se destacó que en estos momentos se carece de evidencia científica sobre algunos de los efectos de los cigarrillos electrónicos, pero se sabe que existe una toxicidad, que si bien es menor que el cigarro normal, en ningún caso es inocuo. Hay un riesgo en el consumo.

Un paso atrás

La Doctora María Jesús García-Blanco, presidenta de SEDET, se muestra preocupada, además, por la vuelta a la normalidad de la vida diaria del acto de fumar o “vapear” que estos cigarros están provocando. “Se había conseguido desnormalizar la presencia del humo y los cigarros en la vida cotidiana y los lugares públicos, logrando que el cigarro y el humo sea algo extraño para los jóvenes”, destaca García-Blanco.

Mantener la “desnormalización” es básico para luchar contra el inicio de nuevos fumadores. Hay normas para los cigarros electrónicos, pero al no ser considerados “productos de tabaco”, en este instante aún quedan fuera de la regulación de la Ley 42/2010, de 30 de diciembre de 2010.

“Me preocupa la utilización de la publicidad de estos productos, sobre todo por los efectos en la población joven, femenina en muchos casos y lo presentan como algo glamuroso, poco nocivo para la salud, y con un bajo coste”, comenta García-Blanco.

“Además, puede ser la puerta de entrada para el consumo del tabaco, ya que al tener nicotina puede generar un trastorno adictivo, una adicción, en quien lo pruebe. Incluso ya está ocurriendo que personas que habían dejado de fumar vuelvan a consumir nicotina al usar los cigarros electrónicos” provocando una recaída, apunta la presidenta de SEDET.

Las Comunidades Autónomas pueden regular y prohibir su uso en transportes públicos, centros sanitarios y lugares oficiales, como ha hecho Cataluña, y la compañía Iberia, entre otras, ya los han prohibido en sus aviones. “Desde la SEDET animamos a que hagan lo mismo”, concluye la Dra. García-Blanco.

Fuente: http://www.medicinatv.com/