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tumor

La ubicación del cáncer de colon podría ser un factor para la supervivencia

Un estudio observa peores resultados cuando el tumor comenzaba en el lado derecho del órgano.

El área del colon en que se contrae cáncer podría tener que ver con la supervivencia del paciente, sugiere un estudio reciente.

cáncer de colon

Los investigadores informan que las personas con un cáncer de colon que comenzó en el lado izquierdo del colon podrían tener más probabilidades de sobrevivir que aquellas cuya enfermedad se originó en el lado derecho del colon.

Un equipo dirigido por el Dr. Fotios Loupakis, del Centro Oncológico Integral Norris de la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles, rastreó datos de tres estudios que incluyeron a más de 2,000 pacientes de cáncer de colon avanzado.

El 70 por ciento de los pacientes cuyo cáncer comenzó en el lado izquierdo tuvieron una mejor tasa de supervivencia que aquellos cuyos cánceres primarios estaban en el lado derecho, hallaron los investigadores.

Un análisis de otro estudio de 200 pacientes de cáncer de colon arrojó hallazgos similares, según la investigación, que aparece en la edición del 24 de febrero de la revista Journal of the National Cancer Institute.

Los resultados sugieren que el “lado de origen [del cáncer de colon] podría ofrecer un valor añadido en la toma de decisiones clínicas, y se debe considerar como un importante factor de estratificación para los ensayos aleatorizados en el futuro”, concluyó el equipo.

El Dr. Howard Hochster, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, escribió en un editorial que los hallazgos son de pacientes con un cáncer de colon avanzado, y que quizá no apliquen a aquellos que se hayan sometido a una cirugía para extirpar los tumores primarios.

Los hallazgos no sorprendieron a otros dos expertos que no participaron en el estudio.

Por ejemplo, los estudios han “sugerido desde hace algo de tiempo que los pólipos precancerosos que se hallan durante una colonoscopia también tienen una distribución distinta según la ubicación”, señaló el Dr. Arun Swaminath, gastroenterólogo y director de enfermedades intestinales inflamatorias del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

Pero enfatizó que quizá se necesite una investigación en un grupo de pacientes a quienes se siga de forma prospectiva con el tiempo para confirmar los hallazgos.

El Dr. Jerald Wishner, director del Programa de Cirugía Colorrectal del Hospital de Northern Westchester en Mount Kisco, Nueva York, dijo que los nuevos hallazgos son interesantes, y que podrían ayudar a los médicos a decidir qué pacientes de cáncer de colon necesitan quimioterapia postquirúrgica, y cuáles no.

“La ubicación del tumor no ha tenido un rol en este proceso”, anotó. Pero “este estudio plantea una vía potencialmente nueva a explorar a medida que continuamos estrechando nuestro grupo de tratamiento, maximizando las ventajas para la supervivencia al mismo tiempo que se minimiza el tratamiento y la exposición a los efectos secundarios de la quimioterapia en los pacientes a quienes quizá no beneficie”.

Fuente: http://www.intramed.net/

Demuestran la efectividad de un virus terapéutico para el cáncer de páncreas

En un modelo experimental de laboratorio, investigadores del Instituto Leloir (FIL), en Argentina, lograron inhibir en un 80 por ciento el crecimiento de cáncer de páncreas diseminado, uno de los tres tumores más agresivos junto con el melanoma avanzado y el glioma (cáncer de cerebro).

Virus oncolítico. (Foto: AGENCIA CYTA)

Virus oncolítico. (Foto: AGENCIA CYTA)

Para lograr su objetivo, los investigadores de la FIL modificaron por ingeniería genética un adenovirus (causante habitual del resfrío común) para lanzar un ataque selectivo contra tumores de origen humano implantados y diseminados en ratones y en hámsteres.

Los resultados fueron sorprendentes. “No sólo conseguimos inhibir el crecimiento y diseminación del tumor, sino que en algunos casos también se logró su desaparición completa”, destacó el líder del avance, el doctor Osvaldo Podhajcer, jefe del Laboratorio de Terapia Molecular y Celular de la FIL e investigador superior del CONICET.

Según agregó Podhajcer, en seres humanos estos virus se comportan además como vacunas terapéuticas, ya que llevan en su interior genes que estimulan al sistema inmunológico.

El virus oncolítico utilizado tiene un tamaño 100 veces menor al de la célula y fue diseñado para funcionar como un caballo de Troya, explicó el doctor Eduardo Cafferata, investigador del CONICET y codirector de la investigación. “En su superficie introdujimos proteínas específicas que reconocen receptores en la superficie de las células malignas de páncreas. Una vez que ingresan, los virus comienzan a multiplicarse y a eliminar a las células malignas, evitando atacar a las normales”, añadió.

En el estudio, publicado en la revista Clinical Cancer Research, los científicos combinaron los virus oncolíticos con quimioterapia en dosis más bajas a las habituales, sin que se hayan constatado efectos tóxicos sobre otros órganos, como pulmón, hígado y riñón.

El doctor Guillermo Mazzolini, especialista en medicina interna y hepatología y jefe del Laboratorio de Terapia Génica de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral, señaló que el trabajo es “un aporte sustancial en la búsqueda de nuevas alternativas de tratamiento efectivo para pacientes con cáncer de páncreas, que, en el 85 por ciento de los casos, son diagnosticados en estadios avanzados”.

Para Podhajcer, “el siguiente paso natural sería pasar a la fase de ensayos clínicos para probar si esta novedosa estrategia terapéutica puede mejorar la salud de miles de pacientes que sufren cáncer de páncreas”.

En el estudio también participaron los doctores Santiago Werbajh, Edgardo Salvatierra, Cecilia Rotondaro y Leonardo Sganga, del laboratorio de Podhajcer en el Leloir, así como investigadores del Hospital Curie de Buenos Aires y de las universidades de la Frontera de Chile y de Washington, en Estados Unidos. El proyecto fue financiado en Argentina por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica y por AFULIC de Río Cuarto, Córdoba.

Fuente: AGENCIA CYTA-INSTITUTO LELOIR/DICYT

Paget, cáncer poco común de seno

La enfermedad de Paget de seno es un tipo de cáncer poco común que afecta la piel del pezón y, por lo general, el círculo más oscuro de piel de su derredor llamado areola. Conoce más sobre está afección.

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La enfermedad de Paget de seno (también conocida como enfermedad de Paget del pezón y enfermedad de Paget mamaria) es un tipo de cáncer poco común que afecta la piel del pezón y, por lo general, el círculo más oscuro de piel de su derredor el cual se llama areola. La mayoría de las personas con enfermedad de Paget de seno tienen también uno o dos tumores en el interior del mismo seno. Estos tumores del seno son carcinomas ductales in situ o cáncer invasor de seno, manifiesta Cancer.gov.

Las células cancerosas conocidas como células de Paget son un signo revelador de la enfermedad de Paget de seno. Estas células se encuentran en la epidermis (capa superficial) de la piel del pezón y de la areola. Las células de Paget tienen una apariencia grande, redonda, al microscopio; se pueden encontrar como células aisladas o grupos pequeños de células en el interior de la epidermis.

La enfermedad de Paget de seno se presenta tanto en mujeres como en hombres, pero la mayoría de los casos ocurren en mujeres. Cerca de 1 % a 4% de todos los casos de cáncer de seno incluyen también la enfermedad de Paget de seno. La edad promedio al tiempo del diagnóstico es de 57 años; no obstante, la enfermedad se ha detectado en adolescentes y en personas con casi 90 años de edad. Los médicos no entienden por completo lo que causa la enfermedad de Paget de seno. La teoría más aceptada es que las células cancerosas de un tumor en el interior del seno viajan por los conductos de leche al pezón y a la areola. Esto explicaría por qué la enfermedad de Paget de seno y los tumores en el interior del mismo seno casi siempre se encuentran juntos.

Una segunda teoría es que las células en el pezón o en la areola se vuelven cancerosas por sí solas. Esto explicaría por qué algunas personas padecen enfermedad de Paget de seno sin tener un tumor en el interior del mismo seno. Además, es posible que la enfermedad de Paget de seno y los tumores en el interior del mismo seno se presenten de manera independiente.

Los síntomas de está enfermedad a menudo se confunden con los síntomas de algunas afecciones benignas de la piel, como dermatitis o eccema. Estos síntomas pueden ser los siguientes: picazón, cosquilleo o enrojecimiento en el pezón o en la areola piel descamada, con costras o engrosada en o alrededor del pezón, pezón aplanado y secreción del pezón que puede ser amarillenta o sanguinolenta.

Debido a que los primeros síntomas de la enfermedad de Paget de seno pueden sugerir la presencia de una afección benigna de la piel y debido a que la enfermedad es poco común, es posible que el diagnóstico inicial sea equivocado. Las personas con enfermedad de Paget de seno a menudo han tenido síntomas durante varios meses antes de recibir el diagnóstico correcto. Una biopsia del pezón permite a los médicos diagnosticar correctamente la enfermedad de Paget de seno. Existen varios tipos de biopsia del pezón, incluyendo los procedimientos como la biopsia exfoliativa, biopsia por rasurado, biopsia de sacabocados y biopsia en cuña.

En cuanto al tratamiento de este padecimiento, será el médico oncólogo quien indique el procedimiento a seguir, entre los cuales está la cirugía, quimioterapia, radioterapia. Por otro lado, dependiendo del estadio o etapa y de otras características del tumor de seno subyacente, se puede recomendar también la terapia adyuvante, que consiste en quimioterapia y terapia hormonal o una de las dos.

Fuente: www.laprensagrafica.com

Confirman que el ADN parásito influye en la evolución del cáncer

Una investigación internacional con participación española identifica un mecanismo por el que se introducen cientos de mutaciones en los tumores pulmonar y colorrectal.

ADN parásito

La transducción de secuencias en el ADN es un fenómeno poco conocido y considerado infrecuente. Su protagonista es el 50% del genoma llamado ADN parásito, formado por elementos que ocasionalmente se replican a sí mismos y migran a otros lugares de la secuencia genética.

“Hemos observado que un tipo concreto de transducción de secuencias relacionadas con una región del genoma llamada LINE-1 es bastante frecuente, sobre todo en los genomas de cáncer de pulmón y de colon”, afirma José Tubío, investigador del Wellcome Trust Sanger Institute de Cambridge y primer firmante del artículo, que se publica en la revista Science.

Junto a él, y formando parte de un nutrido grupo internacional de investigadores, han participado en el trabajo otros cuatro científicos españoles en Cambridge: Marta Tojo, Íñigo Martincorena, Jorge Zamora y Pablo Román.

Localización de los elementos más activos

Los investigadores analizaron la movilidad de elementos LINE-1 en 300 genomas de 12 tipos diferentes de cáncer, y observaron que en los genomas del cáncer sólo son capaces de moverse 74 de los 500.000 de elementos transponibles del tipo LINE-1 presentes en el ADN humano.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores desarrollaron un algoritmo que identifica y localiza el origen y las nuevas ubicaciones de los elementos LINE-1 móviles.

“Saber qué elementos transponibles de nuestro genoma tienen actividad en los tumores y dónde se esconden abre las puertas al diseño de fármacos que silencien la actividad mutagénica de estos 74 elementos en el cáncer, sin necesidad de utilizar fármacos de amplio espectro que pueden afectar a otras regiones del genoma”, señala Román, uno de los coautores del trabajo y actualmente investigador del HUCA en Metabolismo Óseo y Mineral.

Movilización de genes completos

Tal y como observaron los investigadores, la transducción de secuencias resultado de la actividad de elementos LINE-1 en ocasiones implica la movilización de genes completos y su traslado a otras regiones del ADN. Por tanto, la estructura, el número de genes y la expresión del genoma se ve alterada.

Por otra parte, “constatamos que había cambios epigenéticos asociados a la migración de los elementos transponibles. Teniendo en cuenta que las alteraciones epigenéticas están muy relacionadas con el ambiente, este trabajo señala una nueva vía de relación entre el genoma y cómo comemos y respiramos”, afirma Román.

En palabras de Tubío, “será necesario acometer más estudios para responder a las preguntas que plantea esta investigación sobre las consecuencias funcionales del mecanismo que hemos observado, pero no hay duda de que este hallazgo aporta una nueva perspectiva de interés para el diagnóstico y el tratamiento médico del cáncer”.

Fuente: Jano.es

Un nuevo fármaco combate las células madre cancerígenas responsables de las recaídas

El Bozenipib actúa frente a las células que propician el inicio y crecimiento del tumor y que no son eliminadas con quimioterapia y radioterapia.

UGR - Tumor antes y después de tratar con Bozenipib

UGR – Tumor antes y después de tratar con Bozenipib

Un equipo andaluz de investigadores, liderado por la Universidad de Granada, ha demostrado la eficacia de un nuevo fármaco frente a las células madre cancerígenas (CMC), responsables del inicio y crecimiento del cáncer, de la recaída tras la quimioterapia y de la formación de metástasis. Este medicamento, denominado Bozepinib, ha resultado efectivo en un estudio realizado en ratones, y que se ha publicado en la prestigiosa revista Oncotarget.

Las CMC se encuentran en los tumores en muy bajo número, y tienen como característica importante la formación de las metástasis en sitios diferentes al tumor original. Debido a que en condiciones normales se encuentran en estado durmiente (esto es, sin dividirse), la quimioterapia y la radioterapia convencionales actúan sobre las células del tumor más diferenciadas, que se encuentran en división, pero no son capaces de destruir estas CMC. De hecho, tras una respuesta inicial al tratamiento, muchos pacientes tienen recaídas debido a que estas CMC no han sido destruidas.

En los últimos años, la investigación en la lucha contra el cáncer se ha centrado en la búsqueda de nuevos fármacos que se dirijan selectivamente frente a estas CMC, de tal forma que si estas células son eliminadas, el tumor será destruido en su totalidad y ello dará lugar a la curación de los pacientes.

Ensayos con pacientes

Este nuevo medicamento tiene una actividad selectiva frente a CMC de mama, colon y melanoma. “La potente actividad antitumoral de Bozepinib se debe a la inhibición de la ruta de señalización de HER2, y a que dicho fármaco inhibe la invasividad y la formación de nuevos vasos en el tumor (angiogénesis)”, explica el profesor Juan Antonio Marchal. Además, los investigadores han demostrado también el mecanismo específico mediante el cual Bozepinib actúa frente a las CMC.

Este nuevo compuesto no mostró toxicidad en ratones sanos cuando se suministró por vía intraperitoneal o por vía oral, e inhibió el crecimiento tumoral y la formación de metástasis pulmonares en los ratones a los que se les indujo el tumor.

En la actualidad, los investigadores están realizando estudios de seguridad y pretenden que dicho compuesto, así como derivados del mismo, puedan pasar a ensayos clínicos con pacientes en un futuro no muy lejano.

Los científicos del grupo de investigación “Terapias avanzadas: diferenciación, regeneración y cáncer”, que dirige el profesor de la UGR Juan Antonio Marchal, han colaborado con Joaquín Campos, de la Facultad de Farmacia de la UGR, y María Ángel García del Hospital Universitario “Virgen de las Nieves” de Granada, así como con las Universidades de Jaén y Miami (Estados Unidos) para el desarrollo del fármaco Bozepinib.

Fuente: http://www.rtvcyl.es/

Combinar cobimetinib y ‘Zelboraf’, de Roche, permite detener el melanoma avanzado durante más de un año

El uso conjunto de la terapia experimental cobimetinib (GDC-0973) y la recién aprobada en España vemurafenib (‘Zelboraf’), de Roche, consigue detener el melanoma avanzado durante más de un año, según datos presentados por la compañía en el Congreso de la Asociación Americana de Oncología (ASCO).

En concreto, los datos relativos a esta estrategia proceden del estudio fase Ib, BRIM7, cuyos resultados suponen la presentación oficial del inhibidor de MEK cobimetinib como opción de tratamiento, combinada con el inhibidor de BRAF vemurafenib, para pacientes que expresan la mutación de la proteína BRAF V600, presente en el 40 por ciento y el 60 por ciento de todos los casos de melanoma. Esta combinación de fármacos permite bloquear diferentes regiones alteradas en la célula tumoral.

“Con los datos disponibles todo apunta a que esto es precisamente lo que estamos consiguiendo. Hay más pacientes que responden reduciendo el tamaño del tumor y además de forma más prolongada porque logran evitar algunos de los mecanismos de resistencia que el tumor desarrolla a estos fármacos. Además las toxicidades que genera vemurafenib en solitario son menores cuando se usa combinado con el inhibidor de MEK. Todos los pacientes incluidos en el estudio experimentaron una reducción del tamaño del tumor al tiempo que las toxicidades disminuyen igualmente en la mayoría de los casos”, ha comentado uno de los investigadores principales, Antoni Ribas.

Con la combinación, prosigue, se da un doble golpe al melanoma al duplicar el bloqueo de la señal que hace crecer al tumor. De este modo, el riesgo de resistencia es menor, o al menos el tumor tarda más tiempo en hacerse resistente al efecto de la medicación. Eso, en términos de supervivencia libre de progresión, supone más de un año. .

En el estudio participaron tanto pacientes que habían recibido antes vemurafenib como aquellos que recibían la combinación como terapia de inicio. “Estos últimos han sido los que han obtenido una mejor respuesta y eso es porque cuando el tumor deja de ser sensible al efecto de vemurafenib es porque, de alguna manera, ya ha desarrollado los mecanismos para hacerse resistente; si añadimos el inhibidor de MEK podemos tener respuestas secundarias pero duran bastante menos”, ha recalcado el experto.

Principales datos de la investigación

En concreto, según el estudio BRIM7, el 87 por ciento de los pacientes con mutación BRAF que no habían recibido tratamiento previo respondieron al tratamiento combinado; un 10 por ciento de ellos alcanzó una respuesta completa; y otro 10 por ciento consiguió la estabilidad de la enfermedad. La mayoría de las respuestas se registró en las primeras seis semanas desde el inicio del tratamiento.

En aquellos pacientes que habían progresado a una terapia previa con vemurafenib, las tasas de respuesta y de enfermedad estable fueron del 15 por ciento y 42 por ciento, respectivamente. En este grupo la SLP se cifró en 2,8 meses, y se estima que un 32 por ciento estaba vivo al cabo de un año.

Del mismo modo, el estudio mostró que la combinación de cobimetinib y vemurafenib podría administrarse de forma conjunta, permitiendo a los pacientes incluidos recibir la pauta óptima de la combinación. En el total de pacientes que participan en el estudio, los efectos adversos más comunes fueron diarrea (64%), erupción no acneiforme (60%), fatiga (48%), nausea (45%), alteración hepática según prueba de laboratorio (40%) y fotosensibilidad (40%).

Las complicaciones de grado 3 fueron: alteración hepática según prueba de laboratorio (11%), carcinoma cutáneo de célula escamosa (9%), erupción no acneiforme (8%), anemia (7%), dolor en articulaciones (6%), fatiga (5%) y diarrea (5%).

Actualmente Roche está esperando los datos del estudio fase III (coBRIM) en el que se analiza la eficacia y tolerancia de la combinación cobimetinib y vemurafenib frente a vemurafenib en monoterapia, en pacientes con melanoma avanzado no tratados previamente y con mutación BRAFV600. Los resultados preliminares estarán disponibles a finales de este año.

Fuente: http://www.infosalus.com/

 

Cirugía Sin Bisturí: Gamma Knife Es Un Tratamiento No Invasivo En Lesiones Cerebrales

 

 

La radiocirugía esteotáctica con Gamma Knife o cirugía sin cortes,  es una técnica neuroquirúrgica desarrollada para tratar tumores y anomalías del cerebro mediante el uso de radiación. Esta práctica la realiza Salvador Somaza en el Centro Diagnostico Docente Las Mercedes (CDD). Es considerada como una radiación de precisión y exactitud utilizando los rayos  gamma con un margen de error de 0,2 milímetros, que actúa de forma no invasiva y con resultados favorables para pacientes con tumores malignos y benignos y patologías funcionales cerebrales.

En comparación con la cirugía tradicional, la cirugía sin bisturí es un procedimiento no quirúrgico que aplica dosis de radiación según el tamaño del tumor. Este tratamiento es posible gracias al desarrollo de la tecnología de radiación como el Gamma Knife.

El Gamma Knife es un aparato que se utiliza para aplicar radiación con rayos gamma que son fotones de cobalto, en una sola sesión. Dichos fotones son exactos debido a que no hay partes móviles. Por otro lado,  el paciente no ve los rayos, ni los siente. Estos son “silentes” y tienen  la finalidad de frenar, disminuir o destruir el tumor. No causa ningún tipo de herida ni dolor en el cerebro del paciente. Debido a que no hay aperturas, como ocurre tradicionalmente,  no hay sangramiento ni infección, así como tampoco anestesia general ni cuidados intensivos.

¿Qué tumores trata el Gamma Knife?

Salvador Somaza, médico neurocirujano y radiocirujano del Centro Diagnóstico Docente, CDD  Las Mercedes  explica que el Gamma Knife es especialmente aplicable a pacientes que no pueden someterse a cirugía invasiva.  Permite tratar  malformaciones arteriovenosas cerebrales y tumores  en aéreas difíciles consideradas críticas, de difícil acceso con cirugía convencional.  Los tumores pueden ser benignos (neurinoma del acústico, meningiomas y tumores hipofisarios, entre otros)  y malignos (metástasis y gliomas).  También los trastornos conocidos como funcionales (neuralgia del trigémino, depresión mayor y cefalea de Horton). La neuralgia del trigémino, por ejemplo, es causada por  la irritación del nervio trigémino, lo cual produce un dolor en la cara,  como una especie de corrientazo muy intenso, que puede durar varios segundos, pero es tan fuerte que mucha gente pierde el control y no resiste el dolor.

Somaza, indica que primero se evalúa al paciente en forma integral con un interrogatorio completo, el examen físico y la evaluación de los estudios de neuroimagenes (tomografía computada y resonancia magnética son las más usadas). En el caso de tumores malignos,  el índice de funcionalidad conocido como Índice de Karnosfki permite evaluar el estado de funcionalidad del paciente que le permite realizar las actividades de la vida diaria.  En el caso de las metástasis (tumores que se alojan en el cerebro y que vienen de otros tumores localizados en otras partes del cuerpo) es importante  determinar cuál es el  tumor primario, como por ejemplo,  un cáncer de pulmón. Las lesiones metastásicas en el cerebro se tratan exitosamente usando radiocirugía  con Gamma Knife. Es importante que el paciente esté controlado por un especialista, a fin de determinar si es candidato para someterse a la cirugía sin bisturí.

Ventajas que ofrece

El Gamma Knife tiene como ventajas que es una cirugía sin cortes, descarta posibles hemorragias, el paciente regresa a sus actividades de manera rápida, la probabilidad de sus efectos secundarios es muy baja, reduce los costos hospitalarios y su procedimiento es ambulatorio.

Somaza, especialista del CDD Las Mercedes, afirma que el tratamiento con Gamma Knife permite alcanzar lesiones muy profundas en el cerebro, y que debido a su  ubicación son difíciles de realizar con una cirugía convencional.

¿Por qué usar radiocirugía esteotáctica?

El Gamma Knife es un tratamiento disponible en todo el mundo. Son muchos los pacientes con tumores malignos y benignos que han sido tratados de forma exitosa. Estos resultados se pueden verificar en las diversas publicaciones que respaldan la garantía de este tratamiento.

Fuente: http://runrun.es/